Valencia : tierra de Fallas

Se acercan unas fechas estupendas para visitar una gran ciudad : Valencia.

Las Fallas son una institución y la fecha de la “Cremá” está cada vez más cerca. La palabra “fallas” se utilizaba en la época medieval para nombrar las antorchas encendidas que iluminaban las torres de vigilancia de la villa.  Hoy en día se utiliza, por razones obvias, para referirse a la Fiesta Mayor valenciana el día 19 de marzo.

Según los datos que se han podido recabar, en la Edad Media el Gremio de Carpinteros ya celebraba la Fiesta de su Santo Patrón, San José, organizando una quema de enseres viejos, trozos de madera inútiles,virutas… que simbolizaba el final del invierno y la llegada de la primavera permitiendo dejar sus trastiendas vacias para atender las nuevas peticiones de trabajo que traería sin duda la vuelta del buen tiempo.

En la actualidad es una fiesta declarada de Interés Turístico donde rivaliza el talento de numerosos maestros falleros que construyen unas carrozas llenas de belleza, poesía o sorna y siempre mucha imaginación cuyo destino es perecer en las llamas. Solo se salvan de la quema un “ninot”de las Fallas Infantiles y otro de la Fallas Mayores escogidos por votación popular que serán trasladados al Museo Fallero de Valencia para su conservación y esposición al público.

Pero las Fallas solo son la culminación de unas fiestas que ofrecen numerosos actos desde la mitad del mes de febrero animando las calles y abriendo camino a la última semana donde se suceden los acontecimientos más populares  desde las Mascletá (donde se tiran numerosos petardos, los masclets), la Plantá (cuando se empiezan a montar las Fallas cerca de la Plaza del Ayuntamiento) o la Crida donde tiene lugar el Pregón y se entregan a la Fallera Mayor las llaves de la ciudad dando por comenzadas las fiestas.

Foto de Cesc-VLC

 

 

Ibiza : febrero de Carnavales

Carnaval de Ibiza

Ibiza es una isla de tamaño más bien reducido, 41 km de Norte a Sur y 15 km de Este a Oeste que ofrece sin embargo los atractivos necesarios para seguir recibiendo un turismo variado y numeroso cada año. Si todo empezó con la fiebre hippy y la filosofía de volver a lo esencial y a la naturaleza, a lo largo de los años, la isla ha ido seduciendo también a artistas por su intensa luminosidad, a familias amantes de calma y tranquilidad, o a extranjeros que han visto en Ibiza un destino pintoresco y “auténtico” pero, lo que nos interesa hoy, es el público joven que no quiere perderse las fiestas discotequeras y el ambiente nocturno en general.
Febrero es un mes ideal para conocer el aspecto más animado de Ibiza porque además de todas las fiestas habituales se añade la programación prevista para Carnavales que, sin ser tan espectaculares como los de Canarias o tan socarrones como los de Cádiz, tienen un toque colorista y divertido que le añaden más interés si cabe al ambiente festivo de Ibiza.

En Sant Antonio por ejemplo los visitantes podrán escoger entre un completo calendario de actividades que incluye el Rockabilly Sant Antonio Festival el 4 de febrero, la Fiesta Fricky el 11 de febrero, la Fiesta de Carnaval Super Disco Fashion el 18 de febrero hasta el esperado Gran Desfile o Gran Rúa de Carnaval el 21 de febrero que es la culminación de estas fiestas.
Para tener una idea del ambiente habitual de Sant Antonio se puede tomar una copa en alguno de los bares del puerto como el Café del Mar y sus famosas puestas de sol o el sencillo Mar y Sol desde cuya terraza se ven los espectaculares desfiles temáticos que organizan cada noche las discotecas para llevar a los más animados hasta sus recintos. Son demasiados para hacer la lista pero uno de los más conocidos es la Troya Asesina (Amnesia) de la Privilege (antigua Ku) que los miércoles por la noche reúne a todos los noctámbulos con ganas de marcha en un espectáculo con una decoración impactante y los mejores DJ’s pinchando música.

Cruceros con niños : ¡todo son ventajas!

Muchos padres dudan a la hora de reservar un crucero con niños porque no saben si se embarcan en un viaje de placer o en una auténtica pesadilla logística. Pues desde aquí os animo a hacerlo porque es un viaje realmente cómodo para compartirlo con gente menuda. ¡He ahí mis argumentos!

Un crucero en el fondo es un hotel flotante que se dedica a llevarnos de escala en escala sin que tengamos que preocuparnos de ir haciendo y deshaciendo maletas ni de organizar a cada vez la habitación para que sea habitable para todos. En este caso una vez los armarios y los cajones llenos todo se quedará bien quietecito hasta que volvamos de nuestra excursión y solo nos tendremos que poner a recoger al terminar el viaje (snif…). Cuando se piensa en la cantidad de “material de apoyo” necesario con niños pequeños es realmente un alivio saber que no habrá que mover todo cada dos días…

Una vez claro el tema del equipaje otro punto muy interesante es que los cruceros suelen tener un equipo de guardería/animación muy completo que está abierto mañana y tarde, algunos también durante las excursiones, para que los padres puedan ir solos mientras sus niños se quedan en el barco disfrutando de la actividad del día. Estuve incluso en un crucero que ofrecía la posibilidad de cenar un día a solas con tu pareja mientras los niños iban a un comedor habilitado para ellos con una decoración tipo “Nemo” donde se lo pasaron fenomenal sintiéndose como los mayores cenando solos.
De todas formas, las compañías de cruceros ofrecen también la posibilidad de escoger entre 2 turnos de cenas lo que permite flexibilidad a la hora de acostar a los niños.

Y para terminar con la argumentación, comentar que los cruceros ofrecen un programa de espectáculos nocturnos pensados para todo la familia para que los niños puedan disfrutar tanto como los adultos de la magia, los bailes caribeños o de los shows de piratas.
¡¿Quién dijo que zarpar los mares con niños era complicado?!

Foto de Behang

Viajar con niños a Punta Umbría (Huelva)

Este verano empaqueté a los niños y al marido y, siguiendo los consejos de Rafaella Carra, ¡nos fuimos al Sur! Más concretamente a Punta Umbría una localidad de Huelva con una playa fantástica. Es estupenda para niños porque es una playa de arena fina muy amplía y además por esas tierras corre siempre un poco de viento lo que permite estar en la arena todo el día sin que parezca que uno va a empezar a derretirse en cualquier momento… Pues si, todo el mundo piensa que ir al Sur es un agobio en verano pero al igual que en Cádiz, la brisa marina hace que la temperatura sea realmente agradable al lado del mar.
El centro de Punta Umbría es un sitio muy animado con un pintoresco puerto de pescadores donde las mujeres de los marineros venden por la calle, al atardecer, los pescados que no se han vendido por la mañana en la Lonja. Los “puestos” de venta son una o dos barquillas con hielo para conservar el género y unas sillas donde se sientan vendedora y amigas para tomar la fresca ¡a la vez que despachan el género!
Para ir a tomar algo nada mejor que la calle principal de la localidad donde hay una amplia oferta de bares y restaurantes aunque yo me quedaría con uno : “Los Caracoles”. Es una tasca de aspecto modesto, mesas de formica y una terraza-patio en su interior donde hacen unos rebozados buenísimos. A mis hijos les volvían locos las croquetas de cocido y las pechugas empanadas fritas y a nosotros una mezcla de pimientos y cebollas cortados muy finos y luego fritos con un rebozado de huevo y pan rallado. ¡Y todo servido en cucuruchos de papel como Dios manda!
Desde Punta Umbria se pueden hacer varias excursiones para sacar un poco a los niños de la arena como ir al Parque Nacional de Doñana cogiendo un 4×4 o acercarse al La Rábida donde están expuestas unas reproducciones a tamaño natural de las Tres Carabelas de Cristobál Colón (se pueden visitar) con una pequeña recreación al aire libre de los poblados con los que se encontró el conquistador al llegar al Nuevo Mundo y un museo didáctico muy interesante.

 

Las Tres Carabelas de Colón en Huelva
Foto de Mcallan