Ciudades al borde del precipicio…

Ciudades al borde del precipicio

¡Vivamos peligrosamente! Ahora que ya estamos pensando en nuestras próximas vacaciones, vamos a hacer un recorrido rápido por algunas ciudades literalmente colgadas a las faldas de una montaña o apoyadas sobre un precipicio sobre el mar… Son ciudades pintorescas, situada en en puntos geográficos espectaculares y que a menudo merecen una visita por si mismas. Así que ya sea para una escapada rápida o pasar pasar algunos días aquí van algún pueblos o ciudades no aptas para mojigatos.

Empezaremos “por casa” con tres ciudades españolas :

Cuenca (en Castilla la Mancha), una preciosa ciudad cuyo barrio antiguo está ubicado sobre un cerro rocoso bordeado por las hoces del río Júcar al norte y su afluente el río Huécar al sur, ofreciendo una panorámica de vértigo a todos los visitantes de la ciudad. La visita de alguna de sus casa colgadas es una experiencia inovidable.

Castellfollit de la Roca (La Garotxa),es un pueblo de unos 1.000 habitantes y menos de 1 Km2 de superficie, lo que lo convierte en uno de los municipios más pequeños de Cataluña. El pequeño término municipal está limitado por la confluencia de los ríos Fluvià y Toronell, entre los cuales se levanta la espectacular pared basáltica de más de 50 m de altura, sobre la cuál aparecen como sólidos guardianes le torre de la iglesia y las fachadas de las casas.

Ronda (Málaga), otro preciosa ciudad,  está situada en plena sierra y es sobre todo conocida por su Puente Viejo, del siglo XVIII. Esta increíble obra de ingeniería con un solo arco de 10 m de ancho y nada menos que 31 m de altura, domina el cañon del Río Guadalevín y ofrece una panorámica única sobre el río y la parte antigua de la cuidad. Eso sí, es una vista no apta para visitantes con vértigo…

Ahora nos vamos un poquito más lejos de España, pero no muy lejos… Nos vamos a Córcega “la Isla de Belleza” entre las costas francesas y la Cerdaña. Atravesaremos esta región cruzando un precioso parque natural ” La Reserva Natural de Tres Padule de Suartone” para llegar hasta la ciudad de Bonifacio que espera con orgullo al viajero observándolo desde lo alto de unos acantilados de 60 m sobre el mar. Los más valientes pueden seguir la cornisa de 187 escalones que les llevara a lo largo del precipicio hasta el pozo de aguadulce de Saint Barthélémy  que, según la leyenda, construyeron las tropas del Rey de Aragón en una sola noche en 1420.

En Italia conoceremos otra ciudad de vértigo, Manarola, en la Liguria. Esta pueblo forma parte de una agrupación de pueblos pesqueros italianos que se denominan las Cinque Terra y que son Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Este pueblo, literalmente colgado sobre un acantilado, es el más antiguo de todos los que forman la Cinque Terre como atestigua una de las piedras angulares de su iglesia que data de 1160. Uno de sus atractivos turísticos más conocidos el una senda que lo une por la costa con el pueblo cercano de Riomaggiore, la Senda del Amor…

Y terminaremos por la perla del Mar Egeo, Santorini (Grecia). Una preciosa ciudad de paredes encaladas, de un blanco inmaculado donde ponen un increíble punto de color  las cúpulas turquesas de su iglesia que se reflejan en el azul del mar. Esta ciudad parece sacada de los caprichos de un pintor romántico más que de un arquitecto. Es un auténtico paraíso para todo aquel que busque paseos románticos a la sombre de estrechas callejuelas y vista al mar que cortan la respiración.

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