Costumbres de otros países para celebrar el Año Nuevo

Foto de N-I-C-O

¿No os habéis preguntado nunca que hacen en otros países para celebrar la llegada del Año Nuevo? Pues antes de preparar las uvas para nuestra celebración de esta noche, vamos a dar una pequeña vuelta al mundo y cotillear un poco las costumbres de nuestros vecinos :

En Nápoles son de los más prácticos, el último día del año es costumbre tirar por la ventana objetos que ya no sirven para nada para darle la bienvenida al Año Nuevo que llega. Supongo que los napolitanos están acostumbrados a mirar hacía arriba ese día por si a alguien le da por tirar el piano antigua de la suegra…

En Rusia dan la bienvenida al Año Nuevo abriendo sus puertas durante las 12 campanadas para que el año pasado desaparezca y deje sitio a otros 365 días.

En Japón, las familias se reúnen en el templo más cercano a su casa para oír las 12 campanadas y los 108 golpes de gong de rigor. ¿Porqué? Esos golpes representan los 108 pecados que un alma suele acumular a lo largo de un año de existencia. No sé si habrá que recordarlos todos para redimirlos…

En China celebran la llegada del Año Nuevo escribiendo sus deseos para el año venidero en unas hojas de papel que luego se colocan en las ramas de un Árbol de los Deseos.

¿Sabéis cuál es la primera ciudad en celebrar el Año Nuevo? Cada año este honor recae en Auckland (Nueva Zelanda) cuyos habitantes son los primeros en despedir el año viejo y saludar el reto de empezar otro año.

Si os habéis animado a celebrar estas fechas en Nueva York, además del famoso árbol del Rockefeller Center y su no menos famosa pista de hielo, no podéis perderos la bajada de la Bola en Times Squares. Mientras suenan las 12 campanadas fatídicas, una espectacular bola luminosa de media toneladas corona el cielo de una de las plazas más famosas de la ciudad.

Más cerca de nosotros en Londres, es alrededor de Big Ben donde se reúnen los londinenses para dar la bienvenida al Año Nuevo mientras se oye como el antiguo y  honorable reloj da las últimas campanadas del año.

En Sao Paulo el tiempo acompaña así que despiden el año en la playa o participando en una maratón por toda la ciudad. El pistoletazo de salida lo da la última de las 12 campanadas y se celebra desde el año 1925 siempre con un gran participación ciudadana.

En Bélgica, y en particular en Lieja, acostumbran cenar con una moneda de oro en el bolsillo para garantizar un Año Nuevo lleno de dinero. ¡Tendremos que probarlo!

Y ahora alguna particularidad en las celebraciones : en Camboya este año se celebrará el Año Nuevo entre el 13 y 15 de abril según el calendario lunar, en el Egipto Antiguo el día que marcaba el Año Nuevo era el primer día de la crecida del Nilo y para los que estén interesados este año será el Año del Buey según la astrología china.

Si durante alguno de vuestros viajes habéis conocido alguna celebración curiosa estaré encantada de añadirla a este post y… ¡Felices Fiestas!

¡Ya huele a vacaciones! ¿Nos vamos a la Playa?

¿Nos os pasa a vosotros que en cuanto asoma un poco el sol y las temperaturas empiezan a apiadarse del común de los mortales ya empezáis a pensar en vacaciones! ¡Pues a mí sí que me pasa!

En abril, a parte del redoble de los tambores, yo ya empiezo a oír el ruido de las olas y a percibir el olor del pescaíto frito… Me vienen a la cabeza todos los sitios nuevos que podría conocersi son con playa mejor!) y un sinfín de cosas que podría hacer de nuevo o por primera vez en cada uno de estos sitios : ir a la playa para jugar a las palas con los niños o sencillamente para tumbarse al sol escuchando con una oreja más bien distraída las conversaciones de la familia, sentarse en un chiringuito de la playa y comer fritos hasta olvidarme que llevo tres meses en “supuesta” operación bikini…

Puestos en soñar, también se me va la imaginación hacía la montaña donde suelo escaparme para hacer barrancos, o también rafting y aunque en verano las aguas sean de los más calmadas es un excelente momento para iniciar a los niños con corrientes flojitas y benévolas.

Aunque he de reconocer que si por mi fuera iría siempre a un sitio que no conozco porque a cada vez que miro un mapa me abruma la cantidad de sitios que me quedan por conocer y que, de no vivir seis vidas, no tendré ocasión de visitar nunca. Así que cuando tengo ocasión aunque sea una escapada pequeña, a ciudades europeas por ejemplo, o incluso a regiones de España que por tenerlas cerca a veces dejamos “para otro año”, ¡engancho una maleta y a conocer mundo!

Viajar es la única forma de desconectar de verdad, ¡quedándose en casa uno no aprovecha el tiempo libre!

Imagen de Etsy / 3LambsIllustration