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Un fin de semana en Cracovia : Visitar las minas de sal de Wieliczka

Un fin de semana en Cracovia : Visitar las minas de sal de Wieliczka

Altar mayor de la Capilla de Santa Kinga - Minas de sal de Wielickza
Altar mayor de la Capilla de Santa Kinga – Minas de sal de Wielickza

Aquí llega la última parte del viaje a Cracovia, con una visita realmente original y diferente a lo que se suele ver habitualmente : la mina de sal de Wielickza. Por si acaso, aviso a todo aquel que se anime a visitar estas galerías declaradas Patrimonio Mundial de la Humanidad en el año 1.978, que, si moralmente no son tan agotadoras como Auschwitz, físicamente si que se requiere estar en perfectas condiciones para aguantar todo el trayecto por la mina. El que avisa no es traidor…

Esta mina afirma con orgullo ser la «empresa» polaca más antigua con más de 700 años de existencia. Desde tiempos inmemoriales, la sal ha sido un bien muy valioso que ha servido incluso de moneda de cambio o de remuneración («salario») para un trabajo. Siempre ha sido un negocio muy lucrativo lo que ha llevado las autoridades a mantener está mina abierta a la explotación durante siglos hasta reconvertirla en atracción turística que recibe hoy hasta 1.200.000 visitantes al año. A pocos más de 10 km de Cracovia,  esta mina ofrece un recorrido por galerías enteramente compuestas de sal que no permiten conocer un poco más de la extracción de la sal a través de las épocas y sus dificultades.

Plano de la visita a las Minas de sal de Wielickza - Cracovia
Plano de la visita a las Minas de sal de Wielickza – Cracovia

Durante el trayecto, se visitan más de 20 estancias entre las cuales, la más espectacular cuya foto encabeza el post, la Capilla de Santa Kinga. Todo lo que se ve en esta capilla está enteramente hecho de sal, las estatuas, los bajo relieves, las lamparas… prácticamente todo fue creado de forma totalmente desinteresada por 3 mineros que trabajaron en estos menesteres a lo largo de 25 años, dos o tres horas al día después de su propio trabajo en la mina. Hay que reconocerles el mérito artístico, cristiano y humano porque a mi personalmente, lo que menos me apetecería después de estar todo el día en una semi-oscuridad y dando golpes a a paredes de sal sería quedarme allí abajo para esculpir… ¡Menos mal que todo el mundo no es como yo! Durante toda la visita se aprecian numerosas muestras artísticas en las galerías desde estatuas de trabajadores que nos ilustran como se trabajaba en las minas hasta gnomos que parecen estar en su habitat natural pasando por pozos de agua y largas galerías donde no hay quién resista la tentación de chupar discretamente las paredes para comprobar que son realmente de sal. Os aseguro que lo hacen todos y cada uno de los visitantes de Wielickza!

Alto relieve de la Capilla Santa Kinga - Minas de sal de Wielickza
Alto relieve de la Capilla Santa Kinga – Minas de sal de Wielickza

Siguiendo con datos técnicos, la visita dura unas 3 horas y la visita siempre es con un guía  local, no es cuestión de perderse por los pasillos… Se recomienda llevar algo de ropa de abrigo, sobre todo para los despistados que la visitan durante los meses de verano porque la temperatura en la mina está siempre entre 14 y 16 grados. Y lo que hay que tener muy en cuenta es que se baja a más de 130 metros de profundidad por lo que hay que bajar 360 escalones a la entrada y 440 escalones más a lo largo de la visita. : preparad las piernas y un calzado adecuado! La verdad es que mientras se baja da vértigo asomarse a la pequeña apertura central de la escalera y darse cuenta de lo recorrido… Eso sí, han tenido piedad de nosotros y la subida se hace a bordo de un auténtico ascensor de mineros : no todo es sufrir en la dura vida del turista. Además de las escaleras, también hay que tener en cuenta que la visita clásica nos permite recorrer un poco más de 3 kilómetros de galerías por lo que hay que ir preparado a disfrutar de una visita espectacular pero también a notarlo en las piernas al terminar. De todas formas si os quedáis sin fuerzas siempre podáis quedaros a dormir en el Albergue Slowacki situado a 125 m de profundidad, por si os gustan los hoteles bajo tierra

Capilla - Minas de sal de Wielickza - Polonia
Capilla – Minas de sal de Wielickza – Polonia

Y no podía acabar estos post sobre Cracovia sin un apartado sobre la gastronomía polaca : una delicia! Os pongo en antecedentas : me gusta cualquier tipo de comida pero tengo predilección por los llamados «platos de cuchara» por lo que Polonia podría ser mi paraíso. No es el sitio ideal para todos los que prefieran una ensalada y un filete vuelta y vuelta pero también hay que entender que en Polonia hace frio (y mucho!) la mayor parte del año y los oriundos necesitan alimentos que se «agarren al riñón«! Así que si sois como yo y os gustan los guisos, las salsas y las sopas creo que os va a encantar. Una comida polaca empieza casi siempre con una sopa, ya sea de verduras o de carne y a menudo presentada dentro de un pan que además de quedar muy bonito, está buenisimo para comer cuando se termina el plato.

Sopa de champiñones en costra de pan al estilo de Cracovia - Polonia
Sopa de champiñones en costra de pan al estilo de Cracovia – Polonia

Además, la gastronomía polaca ha recibido muchas influencias de sus vecinos limítrofes, entre ellos los húngaros, por lo que no es difícil encontrar varios platos de carne guisada que recuerdan mucho a los goulash (como el bigos) y que vienen a menudo acompañados de col fermentada, un acompañamiento muy habitual en Polonia como lo es en Praga y, en general todo el este de Europa. También se pueden degustar mucho platos con col fresca (la medicina del pobre!) como el Golabki compuesto de hojas de col rellenas de carne, verduras y arroz y luego guisadas a fuego lento con salsa de tomate.

Es también muy común el consumo de pierogis, una suerte de ravioli relleno con todo lo que os podáis imaginar, verduras, carne de cerdo, de ternera… existen incluso versiones dulces para los que quieran hacer una comida completa mono tema. Es un plato tan popular y tan barato que suele aparecer en todo los mercados del país, en sendos puestos callejeros que los ofrecen calientes y listos para consumir mientras se pasea por el mercadillo. Y por supuesto, en cualquier lugar de Cracovia o de toda Polonia podemos comer unas salchichas buenisimas ahumadas en muchos casos y todas con un sabor estupendo o el consabido codillo que no puede faltar en toda la gastronomía de Centro Europa o del Este. Y por supuesto, todo regado con las mejores cervezas polacas que poco a poco le están ganado terreno al vodka como bebida nacional. Creo que ya tenemos el pack completo para visitar Polonia.

Los "pierogis" y sus rellenos para todos los gustos. Polonia
Los «pierogis» y sus rellenos para todos los gustos. Polonia
Un fin de semana en Cracovia : visitar Auschwitz

Un fin de semana en Cracovia : visitar Auschwitz

Entrada del Campo de exterminio de Auschwitz - Polonia
Entrada del Campo de exterminio de Auschwitz – Polonia

Hace escasos días se celebró el 70 aniversario de la liberación de Auschwitz, uno de los campos creados para eliminar de la faz de la tierra sobre todo a judíos pero también, a cualquier raza considerada inferior (gitanos, romanies …) y a cualquier persona cuyas ideas políticas, religiosas o vitales que no cuadraban con los cánones inmorales de los nazis. Tuve ocasión de visitar Auschwitz durante mi visita a Cracovia y, si, os digo la verdad no es una visita que yo hubiese programado en un viaje personal. No suelo incluir en mis visitas ni penitenciarías, ni lugares de tortura, ni evidentemente campos de exterminio : sé que tienen un gran interés histórico y son un testimonio valioso de lo que NO se debe hacer pero siempre me siento en esos lugares como una mirona, como una intrusa. Ya me sentí así visitando la Casa de Ana Frank en Amsterdam y nunca he querido volver a repetir la experiencia. Sin embargo, al tratarse de un viaje organizado, no rechisté y me subí obedientemente al autobús para ir hasta Auschwitz, una localidad situada a unos 70 kilómetros de Cracovia.

Antes de comentar esta visita vamos a examinar algunas fechas para entender mejor el contexto histórico. Antes de la Segunda Guerra Mundial, Cracovia era el hogar de 70.000 judíos lo qué representaba casi el 25% de la población total y en toda Polonia vivían 3.500.000 judíos es decir un 10% de la población total del país. Al final de la guerra, 3 millones de judíos habían perdido la vida y entre ellos 65.000 en Auschwitz : unas cifras escalofriantes… Cabe recalcar también que otros 3 millones de «no judíos» murieron durante el conflicto y la posterior ocupación nazi demostrando que no era difícil ser considerado como inferior, traidor, peligroso… para los nazis…

Los nazis ocuparon Polonía desde 1939 y el 15 de octubre de 1941 el gobierno nazi instauró la pena de muerte para todo aquel que prestará su ayuda a un judío. Se calcula que cerca de 12.000 polacos desobedecieron esa orden lo que significo la muerta para al menos 1.500 de ellos. Entre los más conocidos por su valentía a la hora de ayudar a judíos está Irena Sendlerowa, una enfermera increíblemente valiente que consiguió sacar a más de 2.500 niños judíos del horror del ghetto de Varsovia y Oskar Shindler empresario checo, pro nazi en un principio, (hoy mundialmente conocido por le película de Steven Spielberg, La lista de Schindler) que salvó de la aniquilación a más de 1.000 judíos.

Origen geográfico de los judíos mandados a Auschwitz
Origen geográfico de los judíos mandados a Auschwitz

Hice la visita de Auschwitz en pleno invierno así que la luz mortecina de una mañana de diciembre y unas temperaturas bajas acompañaron perfectamente esta visita. Tanto las personas que visitan el campo como los guías que la enseñan saben que no están visitando un lugar cultural al uso, el guía nos recordó nada más llegar que «están visitando un lugar sagrado, un cementerio…» y es algo que se siente desde el momento en el que uno tiene que pasar por la tristemente famosa puerta con la no menos famosa inscripción » Arbeit macht frei» : el trabajo te hará libre. Se pueden tener un sentido del humor retorcido pero tanto…

Al pasar por esa puerta, siguiendo el mismo camino que los prisioneros,  reconozco que me invadieron sentimientos encontrados . por un lado la sensación de estar en un lugar que había sido testigo del horror más infernal y por otro lado sentía que no parecía tan terrible a la luz del día… A pesar de haberlo estudiado, visto en numerosas películas, oído testimonios de supervivientes… no recordaba que Auschwitz se dividía en dos partes ( incluso 3 al final), la primera, donde yo me encontraba, fue en un principio solo un campo de internamiento de prisioneros aunque después se habilitó una cámara de gas (la primera que se construyó y empezó a funcionar desde el 15 de agosto de 1940) y el otro, Auschwitz-Birkenau, se construyó más tarde para ser única y exclusivamente un campo de exterminio. Y, creedme, hay una gran diferencia entre uno y otro.

El primer campo era en realidad un campo militar que acogió al ejército austriaco durante la ocupación del país durante el siglo XIX y  no estaba concebido por lo tanto para maltratar a nadie. Sus largos edificios de ladrillo que recuerdan a los colegios-internados de principios del siglo XX y servían de casernas para los militares. Disponían incluso de un sistema de calefacción, el invierno es duro en Polonia, y aunque espartanos en el concepto no asustan, de hecho en un principio ni siquiera se encerró allí a judíos sino a intelectuales polacos, a oponentes al régimen, a periodistas… etc… Pero cuando se puso en marcha la Solución Final las autoridades nazis se dieron cuenta rápidamente que no había campos suficientes para tanto prisionero por lo que lo más lógico era asesinarlos en masa. Por ello se construyó en Auschwitz la primera cámara de gas y empezó el horror que todos conocemos.

Fotos de prisioneros del archivo de Auschwitz - Polonia
Fotos de prisioneros del archivo de Auschwitz – Polonia

A lo largo de la visita de está parte de Auschwitz quizás lo que más duele son las fotos de época y los objetos cotidianos de las familias. En el libro «El niño del pijama de rayas» (cuya lectura os recomiendo encarecidamente), Bruno, hijo del oficial SS al mando de Auschwitz le pregunta a su padre «¿Por qué están esas personas allí?» y el padre le contesta «No son personas, Bruno.» Quizás considerarlos como animales, como ganado prescindible era la forma que tenían los nazis de justificarse a si mismos las torturas que infligían a los prisioneros

 Para cualquiera de nosotros resulta imposible no sentir una profundad pena y compasión al ver las caras de tantos niños, ancianos, parejas… destinados a una muerte segura nada más bajar de los trenes : casi el 70% de los que llegaban eran directamente llevados a las cámaras de gas para morir bajos los efectos del gas Zyclon B. Da vértigo pensar en tantas muertes inútiles y sin sentido. Parece que lo peor de la visita será ver la cámara de gas pero para mi lo más triste es ver ese montón de maletas rajadas y abandonadas a la fuerza, por orden de los oficiales nazis, en el mismo andén de llegada o esa montaña de zapatos de personas que en algún caso habían recorrido en tren la mitad de Europa en condiciones infrahumanas solo para llegar y ser asesinados a su llegada. Aunque lo que deja atónito es la cantidad de pelo que quedó abandonada en los andenes del tren cuando los nazis supieron de la llegada inminente de las tropas soviéticas, ese pelo destinado a la industria textil y con el que se llegó a fabricar tela y mantas. Hiela la sangre pensar que todo eso solo representa un parte ínfima de todo lo que se recolectó a lo largo de la vida del campo ya que todo se iba mandando a Berlín a medida que llegaban los convoyes y solo quedo en Auschwitz lo que no dio tiempo mandar a la capital.

Recorridos principales a los campos nazis
Trayectos principales hacia los campos nazis

La visita sigue por los diferentes barracones, las celdas de castigo (como si estar en Auschwitz ya no fuese suficiente castigo…) hasta la cámara de gas que los nazis no tuvieron tiempo de destruir y que se sitúa en un bunker a escasa distancia de la casa de Rudolf Hoss, el Kommandfürher del campo que disfrutaba tanto de su papel de verdugo que fue el único que decidió vivir con toda su familia en una casa pegada al campo de exterminio. Cuesta pensar en la imagen de sus hijos jugando en el jardín de casa a escasos pasos de la cámara de gas donde morían hora trás hora más de 2.000 personas. Nunca se arrepintió de sus crímenes y después de la guerra fue condenado a muerte y ahorcado en Auschwitz frente al campo que regentó con tanta dureza en una horca que se construyó entre la cámara de de gas y su casa. Allí se acaba el recorrido por Auschwitz y entonces nos dirigimos a la segunda parte de la visita :  Auschwitz- Birkenau, el infierno en la tierra.

Esta segunda parte sí que refleja totalmente, para mi, el horror de un campo exclusivamente pensado para el exterminio en masa, es la personificación de la crueldad más extrema con el único propósito de matar a los más débiles y humillar hasta lo inimaginable a los pocos elegidos para no morir nada más llegar…

Los nazis se dieron cuenta rápidamente que para llevar a cabo su «limpieza étnica» tenían que idear una forma de matar el máximo posible de presos al día y, evidentemente, la cámara de gas de Auschwitz se quedaba muy corta para alcanzar sus propósitos.  Por ello, Heinrich Himmler mandó construir Auschwitz II-Birkenau en octubre de 1941, un campo mucho más extenso que el original que comprendía 250 barracones de piedra y madera donde se hacinaron hasta 100.000 prisioneros en 1.943. Ese campo si que se construyó exclusivamente con el objetivo de exterminar mucho y rápidamente, allí llegaba de hecho la rampa  junto a la línea del tren donde se llevaba a cabo la selección de los recién llegados para saber quién moría y quién vivía : el 70% de los que prisioneros ni siquiera llegarían a pisar el suelo de los barracones y serían mandados directamente a las cámaras de gas  . Esa rampa era una condena inmediata para los ancianos, los niños pequeños, sus madres o abuelas si los llevaban en brazos y cualquier persona que tuviera cualquier tipo de malformación según las normas del nazismo: una de las habitaciones de Auschwitz está llena de bastones, muletas, piernas ortopédicas… de prisioneros sacrificados.

Accesorios ortopédicos confiscados a los prisioneros a su llegada a los campos de Auswitz.
Accesorios ortopédicos confiscados a los prisioneros a su llegada a los campos de Auschwitz.

El viaje ya había sido duro para llegar hasta allí, hacinados como ganado en vagones de madera, sin luz, ni agua, ni comida muchos morían antes de llegar a su destino sobre todo si venían de lejos como griegos, búlgaros, rumanos… Y los que sobrevivían encontraban al bajar un auténtico lodazal, un pantano helador en invierno y húmedo e infestado de insectos en verano… si no los mataba el hambre, la sed o los trabajos inútiles efectuados en condiciones infrahumanas entonces los enfermaba el propio entorno causándoles picaduras muy dolorosas, infecciones, disentería….

En Birkenau se construyeron 4 crematorios desde marzo a junio del 43, donde según los propios informes de las S.S se podían calcinar cada día 4.756 cadáveres. Ya sabemos que los nazis eran muy ordenados a la hora de llevar sus cuentas de atrocidades. El 7 de octubre hubo una revuelta de presos que lograron destruir el Crematorio IV aunque fueron los propios nazis, ante el avance de las tropas aliadas, los que volaron los crematorios y cámaras de gas para esconder las pruebas de sus actividades. Solo ha quedó la cámara de gas original de Auschwitz…

Los barracones, hechos de madera, han ido desapareciendo, después de la guerra y hoy solo se puede ver una única hilera reconstruida para dar testimonio de las condiciones de vida en el campo, no se puede sentir lo que sentían los prisioneros allí hacinados obviamente pero si que consigue llegar mucho de la inmensa desolación y tristeza del lugar. Y una pregunta recurrente que es muy difícil no hacerse a lo largo de esta visita es : porqué? Cuesta entender como cualquier tipo de régimen puede planear tan meticulosamente hasta la negación de la propia esencia del ser humano, no solo se mataba a los judíos y otros prisioneros, se humillaba hasta las últimas consecuencias a todo aquel que seguía vivo.

Hice toda mis escolaridad en Francia y allí era muy común que cada año, a partir de los 14 o 15 años, se reservará una hora de la clase de historia para escuchar el testimonio de alguna víctima de los campos de concentración, judío, miembro de la Resistencia… Lo que más recuerdo de todas esas clases es que siempre acabábamos preguntando si querían vengarse de los nazis y todos contestaban lo mismo : «no necesito vengarme, solo quiero que nuestro calvario no caiga en el olvido y que, sobre todo, no vuelva a pasar nunca más«. Insistían mucho en esa última parte «nunca más», y eso el lo que habría que desear, que por fin aprendamos de la historia, que no volvamos a construir muros (los israelís tampoco por favor), ni existan campos de internamiento ni se pueda juzgar a las personas por cuestiones de raza, credo, opiniones políticas… Seamos respetuosos con las víctimas… «nunca más» 

Estación de tren de Auswitz Birkenau
Estación de tren de Auschwitz Birkenau
Un fin de semana en Cracovia : la ciudad antigua

Un fin de semana en Cracovia : la ciudad antigua

Hoy os propongo recorrer conmigo una ciudad de la que hasta ahora se ha hablado poco pero que estoy segura que va a hacerse muy pronto un hueco entre las ciudades europeas que hay que ver : Cracovia, la también llamada «ciudad de las 1000 iglesias»  o incluso a partir del siglo XVI, la «Altera Roma» es decir la otra Roma Ahí queda eso! Tuvimos la suerte de poner conocercerla durante un fam trip organizado por Central de Receptivos de la mano de ErnestoTravel, un estupendo receptivo polaco con agentes con un dominio perfecto del castellano. Así que seguidme por tierras polacas que este destino merece la pena.

Fam trip a Cracovia con Central de Receptivos
Fam trip a Cracovia con Central de Receptivos

Lo primero comentar que Cracovia está geográficamente muy bien situada ya que está a más o menos 500 km de distancia de ciudades como Praga, Berlín, Viena o Budapest por lo que perfectamente se la puede incluir en algún circuito clásico de Praga-Viena-Budapest o incluso ser parte de una ruta en coche por estas ciudades emblemáticas del este de Europa. Y lo segundo recalcar que si en Varsovia poco queda de la magnífica ciudad que era antes de la segunda guerra mundial, Cracovia conserva todo su casco urbano prácticamente totalmente conservado y da perfectamente para un fin de semana de visitas culturales, históricas e incluso para alguna sorpresa…

Mapa del Barrio Antiguo de Cracovia
Mapa del Barrio Antiguo de Cracovia

Empezaríamos por una visita de su casco antiguo (Patrimonio de la Humanidad desde 1.978) perfectamente delimitado por una zona verde alrededor del Castillo de Wawel y toda la parte medieval de Cracovia. El castillo de Wawel está situado en la parte alta de la ciudad, un asentamiento habitado desde el paleolítico que muchos años después se convertiría en un castillo de estilo gótico que se convirtió en la primera residencia de los Reyes de Polonia. Como casi todos los edificios oficiales que han perdurado en el tiempo, el castillo de Wawel ha tenido que soportar, asaltos, incendios accidentales o no, por lo qué el edificio ha ido cambiando de aspecto hasta adquirir una estampa de carácter renacentista. Sin embargo, con el traslado de la capital a Varsovia el castillo quedó abandonado, siendo saqueado por el ejército prusiano y ocupado por los austriacos, que lo convirtieron en un importante punto de defensa. Por último,  con la llegada de la Segunda Guerra Mundial el palacio se convirtió en la residencia del gobernador general de la Polonia Ocupada y actualmente es un lugar de visita para todo aquel que visita la ciudad. 

Al interior el visitante puede recorrer :

– Las salas de Estado: con varias salas en las que se conservan pinturas, muebles italianos del siglo XVI, tapices flamencos, estucados…

– Los apartamentos Reales: Una visita que solo se puede disfrutar con guía.

– El Tesoro de la Corona y la Armería: Varias salas muestran piedras preciosas, numerosas armas y armaduras y algunos objetos de gran valor como la espada de coronación de los reyes polacos

– Museo de Arte oriental: En antiguas estancias incluye algunas alfombras, sedas, tapices, cerámica china y porcelana japonesa.

En lo alto de la colina también se pueden visitar lugares emblemáticos como la Catedral de Wawel consideradas por muchos como la joya espiritual de Polonia y donde se puede ver la Capilla de Segismundo, el Mausoleo de San Estanislao o el campanario que alberga la impresionante campana de Segismundo construida en el año 1520 y que pesa más de doce toneladas. Solo puede oírse su sonido en contadas ocasiones durante el año. Y otro lugar muy curioso el la Cueva del Dragón un conjunto de túneles que llega hasta la orilla del Vístula

  • Museo Catedralicio Juan Pablo II: Inaugurado en 1978 por Karol Wojtyla, el museo muestra diferentes objetos religiosos y valiosas insignias reales.
  • Cueva del Dragón: Conocida en toda Polonia, según la leyenda esta cueva fue el lugar en que vivió el Dragón de Wawel. La gruta cuenta con unos túneles 270 metros de longitud y llega hasta la orilla del Vístula, donde se puede ver una escultura del dragón.

Aunque la mayoría de los visitantes aprovecharán seguramente la ocasión para vez de cerca uno de los cuadros más conocidos del florentino Leonardo de Vinci, «La Dama del armiño» patrimonio polaco desde el siglo XVIII después de su adquisición por la familia Czartoryski.

Vistas al Castillo de Wawel

Desde allí lo más lógico y agradable para seguir conociendo la ciudad es dirigirse hacia la plaza principal de La ciudad, la plaza del Mercado (o Rynek Główny).  Es la mayor plaza medieval de Europa con 40.000 m2 de superficie, un amplio cuadrado de 200 m por 200 m que constituye la parte más animada de la ciudad tanto de día como de noche. Sigue albergando el mercado y nosotros tuvimos la suerte de poder disfrutar del Mercado Navideño, muy agradable de día pero una auténtica preciosidad por la noche.Un inmenso abeto iluminado presidía la plaza, todas las casetas de madera de los puestos llevan guirnaldas de luces, desde la catedral y la pequeña capilla de la plaza se oían cánticos navideños y para darle la última pincelada a esta estampa, las calesas blancas que recorren habitualmente el casco antiguo pasaban por los lados de la plaza con sus pasajeros bien abrigados por espesas mantas mientras se oye el eco del ritmo característico de los cascos de los caballos. Era como pasearse por una postal navideña! Esta plaza se construyó en 1257 y ha sido testigo de toda la historia de Cracovia albergando mercados, celebraciones, ejecuciones públicas llegando incluso a llamarse Adolf Hitler Platz durante la dura ocupación nazi.

Bien es cierto que cuesta darse cuenta de la amplitud de la plaza porque parte de la perspectiva se ve ve truncada por la presencia en medio de la misma de dos edificios emblemáticos de la ciudad : la Lonja de Paños (o Sukiennice) y la Básilica de Santa María.

Mercado en la Plaza de Rynek Główny
Mercado en la Plaza de Rynek Główny

La Lonja de Paños era el lugar de encuentro de los comerciantes originarios de cualquier parte de Europa y del mundo para hacer negocios e intercambio de mercancías. Durante su época más fasta,  en el siglo XV, el Sukiennice vio pasar por su amplia nave una gran variedad de importaciones exóticas de Oriente : especias, seda, cuero…cera a las vez que los mercaderes polacos ofrecían textiles, plomo y la sal de las minas de sal de Wieliczka (de la que tendremos ocasión de hablar en otro post…). Hoy es como un paseo cubierto de un lado a otro de la plaza donde los diferentes puestos ofrecen al turista todo tipo de recuerdos de la ciudad así como ropa de abrigo de cuero y piel o textiles a menudo artesanos o pintados a mano.

La basílica Santa María es uno de los principales monumentos de la ciudad junto con el Castillo en un país con una raíces católicas muy profundas por razones de credo por supuesto pero también por razones políticas porqué suponía una resistencia tácita y sin violencia ante la imposición del laícismo de la Unión Soviética. Creer era una forma de resistencia. Merece la pena visitar esta gran iglesia gótica de torres desiguales porqué el interior es realmente espectacular, techos pintados de azul con estrellas doradas, columnas de vivos colores y dibujos geométricos y un altar que acoge el el retablo medieval tallado en madera más grande de Europa.  Tallado a lo largo de unos diez años en el último cuarto del siglo XV sus dimensiones dejan asombrado : aproximadamente 13 metros de altura por 11 de anchura obra del escultor alemán Veit Stoss, uno de tallistas más famosos de su época en el este de Europa.

Dejando un poco lo espiritual y acercándonos a la parte anecdótica de la historia debemos hablar del «famoso trompetista de la torre»… Cada hora, un trompetista hace sonar las notas de una melodía tradicional (Hejnal mariacki) desde lo alto de una de la torres de la basílica por cada una de las ventanas para que el sonido llegue a los 4 puntos cardenales. Se dice que su acto conmemora la valentía de un joven trompetista que avisó de esta forma de una invasión tártara en Cracovia en el siglo XIII. No pudo concluir la melodía porque una flecha enemiga le alcanzó en la garganta haciendo callar su llamada, por ello ningún trompetista toca todas las notas sino que la hace acabar de forma abrupta en memoria de aquel que intento salvar la ciudad. Cada día al mediodía la radio nacional polaca retransmite en directo esta llamada.

Y terminaremos este paseo de lo esencial de Cracovia por un paseo por Kazimierz el barrio judío. Hasta hace escaso años este barrio estaba prácticamente abandonado, prácticamente en ruinas y desde luego casi sin judíos ya que la represión fue durisima en tiempos del nazismo y la presencia tan cercana de Auswitz (del que hablaremos en otro post) dejaba poca esperanza de supervivencia a los casi 70.000 judíos que vivían en la ciudad antes de la Segunda Guerra mundial. Sin embargo a raíz de la película de Steven Spielberg «La lista de Schindler» que fue rodada en parte en las calles de este barrio, las autoridades decidieron salvar Kazimierz restaurando numerosos edificios y reconstruyendo otros convirtiéndolo así en uno de los barrios más dinámicos de la ciudad. Hoy Kazimierz es, según los propios cracovianos, un barrio judío sin judíos pero sin embargo existe una gran preocupación por hacer existir esta parte muy importante de la historia reciente de la ciudad. Numerosos restaurantes judíos han abierto sus puertas ofreciendo menús típicamente judíos a menudo amenizados por espectáculos en vivo de música klemerz. Incluso uno de esos restaurantes, el Dawno Temu Na Kazimierz, ha reunido tres tiendas tradicionales del barrio para ofrecer un único local donde los comensales comen entre enseres de trabajo como máquinas de coser, tablas de carpintero o instrumentos de música antiguos. Os recomiendo de verdad entrar en su página porque aunque este únicamente redactada en polaco (!) ofrece un paseo virtual por las 3 tiendas y merece la pena ver el esmero con el que se ha decorado todo el local.

En Kazimierz es posible visitar el antiguo cementerio judío situado al lado de la sinagoga Remuh, la más pequeña de las 7 sinagogas del barrio, y del que queda solo una pequeña parte ya que fue destruido casi por completo por los nazis que utilizaron también parte de las lápidas para construir los muros del ghetto donde estuvieron recluidos los judíos de Cracovia durante la mayor parte de la Segunda Guerra Mundial. En este barrio se  puede visitar también el Museo Judío Galicia que se creó tanto para conmemorar el holocausto judío como para dar a conocer la cultura judía.

Interior de la Sinagoga Remuh
Interior de la Sinagoga Remuh

Con ello podremos dar por concluido nuestro paseo por la parte más antigua de Cracovia y dedicaremos otro post a los monumentos y lugares que nos permiten recordar el exterminio cometido por los nazis durante los casi 6 años de ocupación durante la Segunda Guerra.