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Conocer Vietnam : el circuito imprescindible

Conocer Vietnam : el circuito imprescindible

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Ya he tenido ocasión de hablaros de Vietnam en mi post sobre la Bahía de Ha Long, pero ahora os voy a indicar cuál suele ser el itinerario recomendado para una primera vista de Vietnam. Se recorre el país de norte a sur y permite tener una idea bastante completa de todo lo que ofrece el país y de la increíble amabilidad de sus habitantes. ¡A viajar sea dicho!

Saliendo desde España se suele aterrizar en Hanoi y desde allí empezar un recorrido por Vietnam que suele incluir los lugares que os detallo más abajo y que, cada uno en su estilo, os encantaran y os darán ganas de volver para conocer los rincones que no hayas podido visitar esta vez.

Hanoi : llegamos a la capital de Vietnam y lo primero que nos da la bienvenida es un concierto de claxon de coches, tuk tuk y vespas que se va a convertir en el hilo musical de todo el viaje! La ciudad es un ir y venir continuo de vehículos y peatones que se tienen que buscar su sitio a duras penas incluso en las aceras que sirven sobre todo para aparcamiento de Vespas y lugar de para tomar un tentempié en terrazas que invaden el espacio. Eso si, sin ningún tipo de problemas ya que los vehículos evitan a los transeúntes que ni siquiera les miran en el momento de cruzar y los que pasean por las aceras encuentran siempre un hueco donde pasar. Como en todas las ciudades lo que merece la pena en Hanoi es perderse por las calles y disfrutar del latir de la vida cotidiana : pasear por “el barrio de las 36 calles“, una zona de la ciudad antigua con un número infinito de tiendas cada cuál con un producto más sorprendente que el de la tienda de al lado, comer en el bullicioso mercado de Pho Gia Ngu , disfrutar de las largas avenidas arboladas y de la arquitectura colonial y por supuesto conocer algunos de los lagos de esta ciudad conocida por sus parques y extensiones de agua. y para terminar ¿por qué no acercarse a uno de los restaurantes más famosos de la ciudad el “Cha Ca La Vong“? este restaurante lleva 100 años y 5 generaciones preparando el Cha Ca más famoso de toda la ciudad, tanto que le ha dado su nombre a la calle donde está situado. Además, si no se os da muy bien el vietnamita, en este local nos vais a tener ningún problema para comunicaros : ¡no hay menú porque solo sirven este plato y nada más! Y otro sitio para disfrutar de una comida típicamente vietnamita a precios fuera de todas competencia es el Bun Bo Nam Bo, alli sirven un pho (es decir un tipo sopa espesa) increíble con soja, frutos secos, ternero o pollo… ¡todavía salivo acordándome de esta primera cena en Hanoi! Como la mayor parte de los restaurantes callejeros de la ciudad ofrece muy poca variedad de platos pero aunque solo se pudiera repetir de pho valdría la pena.

Pagoda del Pilar Único - Hanoi
Pagoda del Pilar Único – Hanoi

Bahía de Ha Long : Estamos hablando probablemente de uno de los sitios más bellos del mundo. Situada a unos 170 kilómetros de Hanoi, está bahía se extiende e lo largo de una costa de 120 kilómetros destacando sobre todo por sus altísimas rocas que van puntuando el recorrido por unas aguas tranquilas. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1.994 y desde el 11 de noviembre del 2.001 forma parte de las Siete Maravillas Naturales del mundo. Según la leyenda, cuando los vietnamitas tuvieron que luchar duramente contra la invasión marítima del ejército chino, el Emperador de Jade (lease el ser mitológico que gobernaba el cielo y la tierra en la religión taoísta), envió una familia de dragones celestiales para ayudarles a defender sus familias y sus tierras. Hecha la labor, estos nobles seres mágicos escupieron joyas y jade en tal cantidad que llegaron a convertirse en los islotes y rocas que podemos contemplar ahora, de hecho Ha Long significada dragón descendente en chino. Evidentemente es harto difícil confirmar esta leyenda… pero de lo que estoy segura es que si tenéis la suerte de disfrutar de una crucero por la bahía caeréis rendidos ante el hechizo de su belleza…

La Bahía de Halong al anochecer

Después de una relajada estancia en Ha Long nuestro circuito sigue por un visita a la preciosa ciudad de Hoi An, una ciudad medieval, Patrimonio Mundial de la Humanidad, que parece congelada en el tiempo. Fue durante siglos uno de los puertos comerciales más importantes de Asia tanto para vietnamitas como chinos o japoneses, incluso muchos europeos se asentaron allí para reforzar sus rutas marítimas. Lo que quizás se le podría reprochar un poco a Hoi An es que casi la totalidad de la ciudad se ha transformado en pequeñas tiendas de artesanía local, cafés “típicos”, restaurantes… lo que le hace asemejarse un poco a una ciudad museo con poco vida autóctona. Sin embargo tiene muchos rincones de los que enamorarse y de los que disfrutar de verdad. Uno de los puntos más emblemáticos de la ciudad es seguramente el Puente Japonés que separó durante siglos la parte china y la parte japonesa de la ciudad, es un puente cubierto del siglo XVI bajo el cuál se dice que está guardado “el corazón de Asia”… Y como no puede faltar alguna recomendación gastronómica en ninguno de mis post os recomiendo encarecidamente un pequeño restaurante situado en la orilla del río donde hay muchos parecidos pero este ofrece una cocina excepcional, se llama Hi Restaurant y es el último de todos y no destaca por nada particular… Pero una vez sentados en una de las mesas os atenderá una familia encantadora que preparará delante de vosotros, en una cocina diminuta, los mejores platos de la cocina vietnamita. Os recomiendo encarecidamente los won ton y el buey de mar con salsa de tamarindo : ¡después de probarlos no volveréis a ser los mismos! 

Vista del Puente Japonés en Hoi An

Desde Hoi An se sale hacía Hue para conocer la gran ciudad marcadamente medieval de Vietnam. Este país ha tenido que sufrir incontables invasiones de su inmenso vecino, China, por lo que los dirigentes chinos decidieron instalar una “copia” de la Ciudad Imperial de Pekín en esta ciudad para que allí viviera el emperador de Vietnam. Declarada Patrimonio de la Humanidad en 1993, el recinto merece totalmente la visita aunque varias zonas estén muy estropeadas por los bombardeos que ha sufrido este país realmente muy castigado a través de su historia por las guerras. Lo más destacable el la Ciudad Púrpura Prohibida que son nada menos que los apartamentos privados reservados al emperador, a las esposas del emperador y a los eunucos, unas magnificas estancias laqueadas en rojo y en gran parte restauradas que permiten vislumbrar lo que pudo ser el aspecto de este recinto en los años de máximo esplendor. El recinto ofrece también numerosos lagos artificiales, jardines y estatuas monumentales entre los cuales apetece pasear sin prisas y entrando en cada una de las estancias que se pueden visitar para empaparse bien de lo que era la vida en tiempos de los emperadores cuya dinastía existió hasta 1945. Para completar la visita se puede admirar alguna de las tumbas que forman parte de este conjunto imperial y están a una distancia de entre 5 y 12 kilómetros del recinto, las más importantes son las tumbas de Tu Duc, Minh Mang Y Khai Dinh. Sin olvidar el fastuoso palacio de Thien Dinh donde se encuentra el impactante sarcófago del emperador.

Palacio de Thien Dinh - Tumba del emperador

Y para terminar el periplo, terminaremos en la más francesa de la ciudades vietnamitas, Ho Chi Minh la antigua Saigon. El centro parece un pequeño París donde numerosos edificios nos recuerdan el pasado colonial de esta ciudad. La Oficina de Correos cuya estructura metálica concibió Gustave Eiffel, la Ópera de Saigon construida en 1900 cuya fachada está inspirada en el Petit Palais de París construido ese mismo año o la Cathédrale Notre-Dame de diseño neo-gótico. Merece la pena conocer también el Museo de la Guerra donde se pueden conocer con detallo varios conflictos con los que ha tenido que lidiar Vietnam a lo largo de casi toda su historia, con China, Francia, Estados Unidos… Aunque para entender a fondo lo que podía ser el día a día del Vietcong durante la invasión americana, nada mejor que visitar los Túneles de Cuchi a unos pocos kilómetros de la ciudad. Allí se puede conocer la vida subterránea de la resistencia vietnamita con centenares de familias que vivieron el conflicto bajo tierra en túneles donde se oficiaban bodas, existían escuelas… es impresionante ver como una vida tan intensa no se podía ni imaginar desde la superficie. Y de vuelta a la ciudad os aconsejo acercaos hasta el mercado de Ben Than por la noche, si ya es un mercado interesante de día donde se compran las mejores imitaciones de bolsos de la ciudad, aún lo es más de noche cuando cierran los puestos interiores y se vuelven a montar al exterior alrededor del mercado cubierto. Si tenéis la suerte de poder verlo es increíble la velocidad a la que sacan todos esos puestos y la pericia al montarlos de nuevo a velocidad acelerada es sencillamente increíble. ¡De verdad que no sé cuando duermen los vietnamitas! En ese mercado se puede comprar absolutamente de todo pero para terminar con mi imprescindible nota gastronómica, os aconsejaría insistentemente celebrar vuestra última cena en Vietnam comiendo en el restaurante especializado en marisco que se instala por la noche en medio de ese mercado y donde hacen la comida a la vista de todos : todo tipo de marisco está a vuestra disposición pero también sapos, incluso tortugas. Y si no sois tan atrevidos, podéis comeros tranquilamente un arroz o unos fideos salteados que también hacen muy muy buenos. Y de postre una fruta del dragón y listos para volver a España, eso sí, con mucha nostalgia…

Oficina Central de Correos de Saigon
Oficina Central de Correos de Saigon
Visitar la Bahía de Ha Long, la joya de Vietnam

Visitar la Bahía de Ha Long, la joya de Vietnam

He tenido la suerte de viajar a Vietnam a principios de septiembre y no podía por menos que compartir la experiencia con vosotros. Recorrí el país de norte a sur pero de lo primero de lo que voy a hablaros es de la visita que merece por si sola (¡y os prometo que no exagero!) una visita a Vietnam : la Bahía de Halong, Patrimonio de la Humanidad y una de las Siete Maravillas Naturales del Mundo . Es un lugar increíble que no podéis dejar de ver y al que os aconsejo dedicar al menos dos noches y no una que es lo que ofrecen habitualmente los principales proveedores del destino. Os aseguro que es de los paisajes más bonitos que he visto nunca y que en mi corazón está al mismo nivel que el del Gran Cañón (Estados-Unidos) que ya es mucho decir!

Generalmente, se hace esta excursión desde Hanoi, situada a 175 km y se tarda unas 3 horas en hacer el recorrido por lo que ese día hay que madrugar un poquito… ¡No os preocupéis que lo que vais a ver merece un pequeño madrugón! De todas formas viajar por carretera siempre es un espectáculo en Vietnam aunque solo sea por observar lo que los vietnamitas son capaces de acumular en un moto Vespa. ¡Después de ver 5 personas viajando a la vez en una de esas pequeñas motos no volveréis a ver la vida de la misma forma!

Todos los cruceros, tengan la duración que tengan, salen desde el embarcadero de Baichay que, sinceramente, no le hace justicia a la maravilla natural que vais a tener el placer de conocer en vuestro recorrido por la bahía. Decenas de juncos (¡o imitaciones de los mismos!) esperan a miles de turistas que quieren conocer está maravilla de la naturaleza. No os preocupéis por este rato de ajetreo porque una vez en el barco el tiempo se detiene y solo os queda disfrutar del paisaje… Lo que sí hay que tener en cuenta es que, salvo excepciones, los camarotes son relativamente pequeños por lo que los organizadores siempre aconsejan llevarse una bolsa de viaje pequeña para poner lo estrictamente necesario para la estancia en el barco : un bañador, unas chancletas, el neceser… La maleta principal puede quedarse perfectamente en el autobús mientras disfrutamos de nuestra escapada por la bahía.

Juncos de la Bahía de Halong
Juncos de la Bahía de Halong

La Bahía de Halong es un dédalo de algo más de 2.000 islas nacidas, al parecer, de la batalla entre un dragón e invasores chinos hace miles de años. Esta gesta nos dejó un extensión de algo más de 1.553 kilómetros cuadrados de islitas a menudo inhabitadas pero muchas de ellas con pequeñas calas de arena, cuevas increíbles o algún pueblo palafito escondido donde los habitantes todavía viven de la pesca tradicional. Una vez en el barco no hay nada por lo que preocuparse ya que los viajes siempre son en régimen de pensión completa y hay un guía propio del barco que nos llevará a alguna de las playitas, a las cuevas o nos ofrecerá actividades de buceo o de kayak, una de las más solicitadas durante las visitas a Halong. Entre los lugares de visita cabe destacar la isla de Ti Top que además de tener un pequeña playa en forma de herradura ofrece una de las panorámicas más espectaculares de la bahía de Halong. Eso si, hay que estar avisado, ¡son más de 400 escalones hasta llegar casi al cielo! No olvidemos que Vietnam tiene un clima muy caluroso y muy húmedo por lo que os recomiendo encarecidamente tomároslo con muuucha calma e ir bien provisto de agua porque sino podéis pasarlo francamente mal.

Vista del pequeño pueblo de pescadores de Vung Vieng
Vista del pequeño pueblo de pescadores de Vung Vieng

Otra visita imprescindible a la hora de disfrutar de la bahía es la vista a un pueblo de pescadores como el de Vung Vieng. Situado a poco más de 24 kilómetros de la tierra firme este lugar esta totalmente rodeado por las altas paredes de las rocas en la bahía de Bai Tu Long lo que le protege de los tifones y ofrece un entorno de una extraordinaria belleza y tranquilidad. La amabilidad vietnamita es increíble y este lugar no es una excepción, lo crucero incluyen generalmente un paseo en barco de algo más de una hora por esta parte de la bahía y a pesar del esfuerzo, el remero (o remera) siempre están con la sonrisa en los labios. En ese paseo nos acercan un poco más a la casas de pescadores que son unas cabañas de madera colocadas sobre postes. Unas pasarelas unen entre si las casas dando un aspecto algo más compacto al pueblo. Apenas unas 50 casas componen este pueblo donde se recolecta gran parte del pescado y del marisco que tendremos la ocasión de saborear durante nuestra estancia en el junco donde los menús son una verdadero homenaje a los productos del mar que los vietnamitas saber cocinar como nadie, os lo aseguro. También se puede hacer este recorrido en kayak y pasar entre las rocas o por los túneles naturales que se forma entre los promontorios de la bahía, es más esfuerzo pero es también muy gratificante.

Por la noche todos los barcos atracan en alguna cala tranquila de la bahía y solo queda tomar algo en el barco y charlar con los compañeros de viaje ya que estamos en plena naturaleza sin luces, sin bares, sin lugares de ocio… solo la bahía, la noche, el silencio y nosotros : ¡un sueño! Los juncos ofrecen generalmente la posibilidad de dedicarse a la pesca del calamar (¡sea temporada o no!) en la popa del barco con un proyector que enfoca las aguas de la bahía dando la ilusión al pescador que lo va a conseguir. Solo os digo que menos mal que no nos encargamos los propios pasajeros de conseguir nuestro sustento porque sino los cruceros en Halong serían las mejores curas de adelgazamiento del mundo…

Y para terminar, os diré que aunque este crucero fuese solo contemplativo y el junco solo se dedicara a navegar por las aguas de la bahía merece igualmente la pena contratarlo : tener el privilegio de contemplar este lugar e empaparse del los cambios del paisaje según el momento del día, la luz… es un lugar mágico…