Eva Paris: “Sin saber qué hacía, he pedido platos de carne cruda que después he sido incapaz de comer”

Eva Paris: “Sin saber qué hacía, he pedido platos de carne cruda que después he sido incapaz de comer”

Eva París

Hoy entrevistamos a Eva Paris, una omnipresente bloguera que, además de haber pisado multitud de países y ciudades, escribe en Voy de viaje, su blog personal, en Diario del viajero y en Bebés y más. No os perdáis de detalle porque se puede aprender mucho con ella.

¿Te consideras viajero o turista?, ¿por qué?

Me considero viajera, que explora y aprende de cada uno de los lugares que visita, con curiosidad y respeto. ¿Puede un turista hacer esto? Yo creo que sí, y por eso no me gusta demonizar el concepto de “turista”, que el DRAE define como la persona que viaja por placer. Y eso todos lo hacemos, ¿no? Otra cosa es el concepto peyorativo de “turista”, con el que no me identifico.

¿Cuál es la anécdota más curiosa que te ha ocurrido en un viaje?

Confusiones de tren, pérdida de equipaje, incomunicación… son cosas que de vez en cuando te suceden si viajas a menudo. Pero recuerdo especialmente que, sin saber muy bien lo que hacía, he pedido platos de carne cruda que después he sido incapaz de comer. Los camareros me han mirado de una manera muy extraña cuando les he pedido que “me la pasaran” un poco… También recientemente viví una verdadera odisea a la hora de lograr subir a un crucero reservado a última hora, cuando al llegar al barco no constábamos en ningún sitio. Tuvimos que embarcar con el nombre de otra familia. De esas experiencias que dices “¡Nunca más!” (hasta que vuelves a caer).

¿Has conocido a algún amigo para toda la vida en alguno de tus viajes?, ¿y has coincidido con algún viajero interesante del que no has sabido mucho más una vez terminado el viaje?

Conoces mucha gente interesante, aunque después no he mantenido el contacto. Esto forma parte también del encanto del viaje. Encontrar gente de tu ciudad en la otra parte del mundo y después perderle la pista… No todo el mundo está conectado a las redes sociales, y eso me gusta.

¿Qué tres puntos debe cumplir el viaje perfecto?

El viaje perfecto debe ser con la compañía perfecta (incluso si el viaje es en solitario y la compañía uno mismo, pues depende del momento puede que lo mejor sea viajar solo).

También debe sorprenderte, para lo cual hay que dejar cierto espacio a la improvisación.

Y para mí, importante sobre todo desde que viajo con dos niñas pequeñas, es el alojamiento: que sea cómodo e invite a descansar.

¿Cuál ha sido el mejor viaje que has realizado en tu vida?, ¿y el peor?

El mejor viaje, por lo diferente de su cultura, apasionante, la simpatía de sus gentes y su exquisita gastronomía, ha sido a la Riviera Maya, en México.

El peor viaje no ha llegado. Creo que volvería a cualquiera de los países y ciudades en los que he estado, tal vez no repetiría algún hotel o restaurante, pero tampoco puede decirse que malas experiencias aisladas hayan hecho malo un viaje.

¿Cuál es el mejor plato que has probado en un viaje?

Me resulta difícil escoger, la verdad es que la gastronomía es uno de los mayores placeres y en cada lugar encuentras ese plato especial. Disfruto lo mismo de una tapa que de un plato elaborado. Me encantan la gastronomía española y la italiana. Pero si tengo que escoger uno de los últimos descubrimientos señalaría el estofado a la Guinness que probé en Dublín, o la repostería portuguesa en Oporto.

¿Prefieres playa o montaña?

Me encantan los lugares que ofrecen la posibilidad de escaparte un día a la montaña y al siguiente a la playa. Para hacer un viaje no me importa qué tipo de entorno es. Pero creo que me sería muy difícil vivir lejos del mar.

¿Qué próximo viaje tienes en mente?

Estoy en una etapa complicada para planificar grandes viajes. Con dos niñas pequeñas, me centro en destinos más cercanos, de Europa, y estancias relativamente cortas. No he planificado aún el próximo viaje, pero me gustaría ir a Venecia o Estambul y, si puedo “dar el salto”, a Nueva York.

Un libro y un disco para el próximo viaje.

Mis siguientes libros en la lista son “Cosecha Roja” de Dashiel Hammett y “El tiempo entre costuras”, de María Dueñas. Aunque sinceramente acabo tan agotada al final del día en los viajes que leo bien poco, me centro en las guías. No suelo llevar música para los viajes, pero si quisiera algo para relajarme escogería a Bach, y para animarme a U2.

¿Cuál es tu playa o costa preferida de España o Portugal para relajarte y olvidarte del estrés?

La Costa Norte de Mallorca es mi favorita para relajarme, porque aunque parezca increíble aún se pueden encontrar algunas calas y playas bastante tranquilas. Eso sí, no voy a dar muchas pistas más…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *