Un fin de semana en Cracovia : visitar Auschwitz

Entrada del Campo de exterminio de Auswitz - Polonia
Entrada del Campo de exterminio de Auschwitz - Polonia
Entrada del Campo de exterminio de Auschwitz – Polonia

Hace escasos días se celebró el 70 aniversario de la liberación de Auschwitz, uno de los campos creados para eliminar de la faz de la tierra sobre todo a judíos pero también, a cualquier raza considerada inferior (gitanos, romanies …) y a cualquier persona cuyas ideas políticas, religiosas o vitales que no cuadraban con los cánones inmorales de los nazis. Tuve ocasión de visitar Auschwitz durante mi visita a Cracovia y, si, os digo la verdad no es una visita que yo hubiese programado en un viaje personal. No suelo incluir en mis visitas ni penitenciarías, ni lugares de tortura, ni evidentemente campos de exterminio : sé que tienen un gran interés histórico y son un testimonio valioso de lo que NO se debe hacer pero siempre me siento en esos lugares como una mirona, como una intrusa. Ya me sentí así visitando la Casa de Ana Frank en Amsterdam y nunca he querido volver a repetir la experiencia. Sin embargo, al tratarse de un viaje organizado, no rechisté y me subí obedientemente al autobús para ir hasta Auschwitz, una localidad situada a unos 70 kilómetros de Cracovia.

Antes de comentar esta visita vamos a examinar algunas fechas para entender mejor el contexto histórico. Antes de la Segunda Guerra Mundial, Cracovia era el hogar de 70.000 judíos lo qué representaba casi el 25% de la población total y en toda Polonia vivían 3.500.000 judíos es decir un 10% de la población total del país. Al final de la guerra, 3 millones de judíos habían perdido la vida y entre ellos 65.000 en Auschwitz : unas cifras escalofriantes… Cabe recalcar también que otros 3 millones de “no judíos” murieron durante el conflicto y la posterior ocupación nazi demostrando que no era difícil ser considerado como inferior, traidor, peligroso… para los nazis…

Los nazis ocuparon Polonía desde 1939 y el 15 de octubre de 1941 el gobierno nazi instauró la pena de muerte para todo aquel que prestará su ayuda a un judío. Se calcula que cerca de 12.000 polacos desobedecieron esa orden lo que significo la muerta para al menos 1.500 de ellos. Entre los más conocidos por su valentía a la hora de ayudar a judíos está Irena Sendlerowa, una enfermera increíblemente valiente que consiguió sacar a más de 2.500 niños judíos del horror del ghetto de Varsovia y Oskar Shindler empresario checo, pro nazi en un principio, (hoy mundialmente conocido por le película de Steven Spielberg, La lista de Schindler) que salvó de la aniquilación a más de 1.000 judíos.

Origen geográfico de los judíos mandados a Auschwitz
Origen geográfico de los judíos mandados a Auschwitz

Hice la visita de Auschwitz en pleno invierno así que la luz mortecina de una mañana de diciembre y unas temperaturas bajas acompañaron perfectamente esta visita. Tanto las personas que visitan el campo como los guías que la enseñan saben que no están visitando un lugar cultural al uso, el guía nos recordó nada más llegar que “están visitando un lugar sagrado, un cementerio…” y es algo que se siente desde el momento en el que uno tiene que pasar por la tristemente famosa puerta con la no menos famosa inscripción ” Arbeit macht frei” : el trabajo te hará libre. Se pueden tener un sentido del humor retorcido pero tanto…

Al pasar por esa puerta, siguiendo el mismo camino que los prisioneros,  reconozco que me invadieron sentimientos encontrados . por un lado la sensación de estar en un lugar que había sido testigo del horror más infernal y por otro lado sentía que no parecía tan terrible a la luz del día… A pesar de haberlo estudiado, visto en numerosas películas, oído testimonios de supervivientes… no recordaba que Auschwitz se dividía en dos partes ( incluso 3 al final), la primera, donde yo me encontraba, fue en un principio solo un campo de internamiento de prisioneros aunque después se habilitó una cámara de gas (la primera que se construyó y empezó a funcionar desde el 15 de agosto de 1940) y el otro, Auschwitz-Birkenau, se construyó más tarde para ser única y exclusivamente un campo de exterminio. Y, creedme, hay una gran diferencia entre uno y otro.

El primer campo era en realidad un campo militar que acogió al ejército austriaco durante la ocupación del país durante el siglo XIX y  no estaba concebido por lo tanto para maltratar a nadie. Sus largos edificios de ladrillo que recuerdan a los colegios-internados de principios del siglo XX y servían de casernas para los militares. Disponían incluso de un sistema de calefacción, el invierno es duro en Polonia, y aunque espartanos en el concepto no asustan, de hecho en un principio ni siquiera se encerró allí a judíos sino a intelectuales polacos, a oponentes al régimen, a periodistas… etc… Pero cuando se puso en marcha la Solución Final las autoridades nazis se dieron cuenta rápidamente que no había campos suficientes para tanto prisionero por lo que lo más lógico era asesinarlos en masa. Por ello se construyó en Auschwitz la primera cámara de gas y empezó el horror que todos conocemos.

Fotos de prisioneros del archivo de Auschwitz - Polonia
Fotos de prisioneros del archivo de Auschwitz – Polonia

A lo largo de la visita de está parte de Auschwitz quizás lo que más duele son las fotos de época y los objetos cotidianos de las familias. En el libro “El niño del pijama de rayas” (cuya lectura os recomiendo encarecidamente), Bruno, hijo del oficial SS al mando de Auschwitz le pregunta a su padre “¿Por qué están esas personas allí?” y el padre le contesta “No son personas, Bruno.” Quizás considerarlos como animales, como ganado prescindible era la forma que tenían los nazis de justificarse a si mismos las torturas que infligían a los prisioneros

 Para cualquiera de nosotros resulta imposible no sentir una profundad pena y compasión al ver las caras de tantos niños, ancianos, parejas… destinados a una muerte segura nada más bajar de los trenes : casi el 70% de los que llegaban eran directamente llevados a las cámaras de gas para morir bajos los efectos del gas Zyclon B. Da vértigo pensar en tantas muertes inútiles y sin sentido. Parece que lo peor de la visita será ver la cámara de gas pero para mi lo más triste es ver ese montón de maletas rajadas y abandonadas a la fuerza, por orden de los oficiales nazis, en el mismo andén de llegada o esa montaña de zapatos de personas que en algún caso habían recorrido en tren la mitad de Europa en condiciones infrahumanas solo para llegar y ser asesinados a su llegada. Aunque lo que deja atónito es la cantidad de pelo que quedó abandonada en los andenes del tren cuando los nazis supieron de la llegada inminente de las tropas soviéticas, ese pelo destinado a la industria textil y con el que se llegó a fabricar tela y mantas. Hiela la sangre pensar que todo eso solo representa un parte ínfima de todo lo que se recolectó a lo largo de la vida del campo ya que todo se iba mandando a Berlín a medida que llegaban los convoyes y solo quedo en Auschwitz lo que no dio tiempo mandar a la capital.

Recorridos principales a los campos nazis
Trayectos principales hacia los campos nazis

La visita sigue por los diferentes barracones, las celdas de castigo (como si estar en Auschwitz ya no fuese suficiente castigo…) hasta la cámara de gas que los nazis no tuvieron tiempo de destruir y que se sitúa en un bunker a escasa distancia de la casa de Rudolf Hoss, el Kommandfürher del campo que disfrutaba tanto de su papel de verdugo que fue el único que decidió vivir con toda su familia en una casa pegada al campo de exterminio. Cuesta pensar en la imagen de sus hijos jugando en el jardín de casa a escasos pasos de la cámara de gas donde morían hora trás hora más de 2.000 personas. Nunca se arrepintió de sus crímenes y después de la guerra fue condenado a muerte y ahorcado en Auschwitz frente al campo que regentó con tanta dureza en una horca que se construyó entre la cámara de de gas y su casa. Allí se acaba el recorrido por Auschwitz y entonces nos dirigimos a la segunda parte de la visita :  Auschwitz- Birkenau, el infierno en la tierra.

Esta segunda parte sí que refleja totalmente, para mi, el horror de un campo exclusivamente pensado para el exterminio en masa, es la personificación de la crueldad más extrema con el único propósito de matar a los más débiles y humillar hasta lo inimaginable a los pocos elegidos para no morir nada más llegar…

Los nazis se dieron cuenta rápidamente que para llevar a cabo su “limpieza étnica” tenían que idear una forma de matar el máximo posible de presos al día y, evidentemente, la cámara de gas de Auschwitz se quedaba muy corta para alcanzar sus propósitos.  Por ello, Heinrich Himmler mandó construir Auschwitz II-Birkenau en octubre de 1941, un campo mucho más extenso que el original que comprendía 250 barracones de piedra y madera donde se hacinaron hasta 100.000 prisioneros en 1.943. Ese campo si que se construyó exclusivamente con el objetivo de exterminar mucho y rápidamente, allí llegaba de hecho la rampa  junto a la línea del tren donde se llevaba a cabo la selección de los recién llegados para saber quién moría y quién vivía : el 70% de los que prisioneros ni siquiera llegarían a pisar el suelo de los barracones y serían mandados directamente a las cámaras de gas  . Esa rampa era una condena inmediata para los ancianos, los niños pequeños, sus madres o abuelas si los llevaban en brazos y cualquier persona que tuviera cualquier tipo de malformación según las normas del nazismo: una de las habitaciones de Auschwitz está llena de bastones, muletas, piernas ortopédicas… de prisioneros sacrificados.

Accesorios ortopédicos confiscados a los prisioneros a su llegada a los campos de Auswitz.
Accesorios ortopédicos confiscados a los prisioneros a su llegada a los campos de Auschwitz.

El viaje ya había sido duro para llegar hasta allí, hacinados como ganado en vagones de madera, sin luz, ni agua, ni comida muchos morían antes de llegar a su destino sobre todo si venían de lejos como griegos, búlgaros, rumanos… Y los que sobrevivían encontraban al bajar un auténtico lodazal, un pantano helador en invierno y húmedo e infestado de insectos en verano… si no los mataba el hambre, la sed o los trabajos inútiles efectuados en condiciones infrahumanas entonces los enfermaba el propio entorno causándoles picaduras muy dolorosas, infecciones, disentería….

En Birkenau se construyeron 4 crematorios desde marzo a junio del 43, donde según los propios informes de las S.S se podían calcinar cada día 4.756 cadáveres. Ya sabemos que los nazis eran muy ordenados a la hora de llevar sus cuentas de atrocidades. El 7 de octubre hubo una revuelta de presos que lograron destruir el Crematorio IV aunque fueron los propios nazis, ante el avance de las tropas aliadas, los que volaron los crematorios y cámaras de gas para esconder las pruebas de sus actividades. Solo ha quedó la cámara de gas original de Auschwitz…

Los barracones, hechos de madera, han ido desapareciendo, después de la guerra y hoy solo se puede ver una única hilera reconstruida para dar testimonio de las condiciones de vida en el campo, no se puede sentir lo que sentían los prisioneros allí hacinados obviamente pero si que consigue llegar mucho de la inmensa desolación y tristeza del lugar. Y una pregunta recurrente que es muy difícil no hacerse a lo largo de esta visita es : porqué? Cuesta entender como cualquier tipo de régimen puede planear tan meticulosamente hasta la negación de la propia esencia del ser humano, no solo se mataba a los judíos y otros prisioneros, se humillaba hasta las últimas consecuencias a todo aquel que seguía vivo.

Hice toda mis escolaridad en Francia y allí era muy común que cada año, a partir de los 14 o 15 años, se reservará una hora de la clase de historia para escuchar el testimonio de alguna víctima de los campos de concentración, judío, miembro de la Resistencia… Lo que más recuerdo de todas esas clases es que siempre acabábamos preguntando si querían vengarse de los nazis y todos contestaban lo mismo : “no necesito vengarme, solo quiero que nuestro calvario no caiga en el olvido y que, sobre todo, no vuelva a pasar nunca más“. Insistían mucho en esa última parte “nunca más”, y eso el lo que habría que desear, que por fin aprendamos de la historia, que no volvamos a construir muros (los israelís tampoco por favor), ni existan campos de internamiento ni se pueda juzgar a las personas por cuestiones de raza, credo, opiniones políticas… Seamos respetuosos con las víctimas… “nunca más” 

Estación de tren de Auswitz Birkenau
Estación de tren de Auschwitz Birkenau

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