Victoria Rodríguez: “No hay destino malo, sólo el que no te interesa”

Victoria Rodríguez: “No hay destino malo, sólo el que no te interesa”

Seguimos con nuestras entrevistas a viajeros influyentes. Hoy le toca el turno a Victoria Rodríguez, impulsora de Diario del Viajero y El Próximo Viaje, y experta en viajes de todo tipo. Nos ha contado sus mejores y peores experiencias.

Victoria Rodríguez
Victoria Rodríguez, de Diario del Viajero

¿Te consideras viajero o turista?, ¿por qué?

No comparto las posturas extremas de “ésto o aquello”. Ni tampoco el tono peyorativo que últimamente se le da a la palabra “turista”. Todos hemos sido viajeros, visitantes, turistas en algún momento o lugar. A veces tienes tiempo de meterte en una ciudad y dedicarle el tiempo de un “viajero”. Otras veces con sólo pasar como un “visitante” por un lugar te llevar la impresión que necesitas. En ocasiones necesitamos o deseamos tener los servicios organizados como un “turista” más. Y las experiencias son siempre enriquecedoras o vacías dependiendo de la actitud del que viaja, no del nombre que se ponga, del tiempo que se deedique o de la forma de viajar.

¿Cuál es la anécdota más curiosa que te ha ocurrido en un viaje?

Viajo desde hace varias décadas, por trabajo o por placer. Miles de kilómetros, trenes, vuelos, hoteles. Tengo una gran cantidad de anécdotas de todo tipo. Encontrarme con un fan de mi equipo de fútbol (pequeñito y desconocido) en mitad de un desierto africano. Que me hayan dejado olvidada toda una noche en la costa de un lago medio congelado de Alaska porque el piloto que venía a buscarnos se quedó mirando un partido por la tele. Tener que ir a buscar a una pasajera de mi grupo (una señora mayor) a una comisaría porque la habían detenido por escándalo público. Sobrevivir aislados una semana en un hotel sin luz ni comida, por lluvias y derrumbes en la costa brasileña. Enseñarle a jugar a las palmitas a un grupo de niños que veían por primera vez a una extranjera, en la isla de Socotra, en el Índico. En fin… podría seguir.

¿Has conocido a algún amigo para toda la vida en alguno de tus viajes?, ¿y has coincidido con algún viajero interesante del que no has sabido mucho más una vez terminado el viaje?

Sí, tengo amigos con los que he compartido poco tiempo de viaje, pero tan intenso que aún hoy conservamos ese lazo a pesar de los miles de kilómetros que nos separan. Y otras muchas personas con las cuales compartí una visita, una comida, un paseo, y que a pesar de habernos jurado amistad eterna.. nunca más supimos unos de otros. Alguno ha aparecido gracias a las redes sociales. Y en un par de ocasiones tuve la oportunidad de conocer a algún famoso como un pasajero más. Un encuentro que seguramente sólo yo recuerdo :)

¿Qué tres puntos debe cumplir el viaje perfecto?

Atractivo: el destino me debe cautivar aún antes de llegar. Para mi el encanto comienza con la organización.

Tiempo: cada vez odio más las prisas. Pero eso no quiere decir que todo los destinos necesiten mucho tiempo para conocerse. Al menos, en lo que a mi me interesa.

Compañía: me gusta viajar sola, pero disfruto mucho más el viaje compartido.

¿Cuál ha sido el mejor viaje que has realizado en tu vida?, ¿y el peor?

Tal como dije.. hay muchos buenos y malos. En cuanto a destino, tal vez el viaje a Yemen: asombroso, mágico, casi virgen. En cuanto a comodidad: un crucero de lujo en un barco de la empresa Crystal que hice hace un año y medio.

El peor: no hay destino malo. Tal vez alguno que no me haya interesado o aburrido. Tal vez esas largas travesías por carretera en el interior de Estados Unidos. Por experiencia: aquella que contaba, cuando estuvimos aislados por los aludes de barro, entre la montaña y un barranco, durante una semana.

¿Cuál es el mejor plato que has probado en un viaje?

Soy muy tentada y como casi todo lo que me dan a probar en cada país. Últimamente he probado el cuy en Perú pero prefiero los gusanos de maguey mexicanos. También me gustan las tartas dulces austríacas, un buen té a la inglesa en un hotel posh londinense, un asado argentino, dulces croatas, y un buen plato de pasta rellena al dente en Sorrento. ¡En fin! Difícil elegir.

¿Prefieres playa o montaña?

Playa… me relaja, me gusta el aire cálido, el agua tibia y cristalina. Dejar pasar el tiempo leyendo y escuchando el mar. Caminar por los paseos costeros. Los faros. La cocina marinera. Los puertos y las redes. Los mercados con olor a sal. Admito y respeto la fuerza del océano. Disfruto las calas y el viento salado en la piel.

¿Qué próximo viaje tienes en mente?

Me he prometido volver a hacer un crucero este año. Pero antes iré a Noruega. Y ojalá pueda cumplir la promesa que me hice de hacer el Camino de Santiago. Y siempre estoy abierta a las oportunidades que surjan.

Un libro y un disco para el próximo viaje.

Siempre me acompaña una novela de misterio, o algo de novela negra. Donna León y sus libros ambientados en Venecia siempre me atrapan. En música soy muy ecléctica: las obras para piano de música clásica me dan la cuota de relajación necesaria durante un viaje. Y el ritmo de los 80, me pone pilas para salir a recorrer un lugar nuevo.

¿Cuál es tu playa o costa preferida de España o Portugal para relajarte y olvidarte del estrés? Me encanta el ambiente natural de la playa de Bolonia en la Costa de la Luz. También las pequeñas calas de la Costa Brava, donde todo es serenidad. En Portugal me gusta mucho Sagres y la fuerza de su naturaleza, a pesar de que sufro mucho el frío de sus aguas.

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