Nadar en el Mar Muerto

Mar Muerto entre Jordania e Israel

Mar Muerto entre Jordania e Israel

Situado entre Jordania e Israel, el mar Muerto no merece tal nombre ya que ni es un mar ni está muerto. En realidad, es un lago cuyo contenido en sal es realmente anormal, pues su salinidad media es casi un 25% mayor que la de cualquier océano.. Esa particularidad hace que la vida sea prácticamente imposible en sus aguas si exceptuamos algún microorganismo microscópico (¡esos ya se sabe que lo aguantan todo!). Sin embargo, por lo que conocemos todos el Mar Muerto es por que su excepcional flotabilidad, no hace falta nadar el cuerpo se mantiene a la superficie del agua sin esfuerzo.

Este lago mide unos 80 kilómetros de largo por 10 kilómetros de ancho y está situado a casi 420 m por debajo del nivel del mar en una depresión del río Jordán. Para poder bañarse en sus aguas, sin tener que gastar demasiado dinero en algunas de las playas privadas, lo mejor es acudir al Amman Beach Turism Resort (Jordania) por unos 15 dolares diarios. Este complejo está pensado para dar una acceso cómodo al Mar Muerto con un entorno cuidado con playas limpias, sombrillas duchas de agua dulce y hasta un restaurante y algún puesto de bebidas y comida rápida. Es un lugar muy apreciado por la población jordana y resulta curioso ver como a menudo los visitantes locales se bañan con la ropa puesta por temas religiosos. Como anécdota, el Amman Beach es además la meta del Maratón anual del Mar Muerto.

La visita al Mar Muerto está a menudo incluida dentro de los circuitos que incluyen la ciudad de Petra, la antigua capital de los Nabateos (declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco) o como excursión desde Amán la actual capital de Jordania situada a unos 100 kilómetros. Pocos visitantes pernoctan en las orillas del lago, aunque todos afirman que tener la posibilidad de bañarse a la luz de la luna y casi solos entre las aguas salinas de este “mar”  es un experiencia inolvidable…. Además, desde la antigüedad, se consideran unas aguas con virtudes curativas para enfermedades de la piel como psoriasis, dermatitis… ¡así que si queréis disfrutar, además, de un momento “belleza y salud” no dudéis en daros un chapuzón!

Es lugar sagrado sagrado para numerosos visitantes por formar parte del río Jordán donde Juan Bautista bautizó a Cristo y además porque entre sus numerosas cuevas fueron hallados los “Manuscritos del Mar Muerto“. Lo más importante de este hallazgo es su antigüedad, que permite estudiar importantes fuentes teológicas y organizativas del judaísmo y del cristianismo. La mayoría de los manuscritos datan de entre los años 250 a. C. y 66 d. C., estando entre ellos los textos más antiguos de que se dispone en lengua hebrea del Tanaj (el conjunto de 24 libros de la Biblia Hebrea) o Antiguo Testamento cristiano. Se cree que fueron ocultados por los esenios debido a las revueltas judías contra los romanos en aquellos años.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *