Jameos del agua - Lanzarote - España

Voy a empezar este post confesando una de mis “peculiaridades”, no me siento cómoda en una isla. Sé que parece raro y supongo que debería consultar algún especialista (!) pero al cabo de unos días me siento encerrada y la isla se me hace cada vez más pequeña. No es cuestión de tamaño : ¡Australia me produce el mismo efecto! Por eso, Canarias o Baleares no suelen contar entre mis destinos favoritos aunque en este caso me apetece hablaros de Lanzarote porque fue una estancia que recuerdo con mucho cariño sobre todo por el magnífico trabajo que hizo César Manrique en toda la isla.

Nacido en Lanzarote, este gran artista conservó toda su vida un inmenso amor por su isla y dedicó parte de su talento a mejorar, crear o acondicionar varios rincones de su tierra para uso y disfrute de sus habitantes y los numerosos turistas que la visitan cada año. Por ello voy a detallar aquí algunas de las “joyas de Manrique” que podemos conocer cuando visitemos Lanzarote.

Los Jameos del agua : están situados en el interior del túnel volcánico producido por la erupción del Volcán de la Corona. Al interior descubriremos un lago natural rodeado de palmeras y dentro de la cueva podremos comer o tomar una copa dentro de un restaurante que parece sacado de una película de piratas.

La cueva de los verdes : está situada en el Norte de la isla y de los seis kilómetros de galerías que formó la erupción del volcán de La Corona, un kilómetro puede visitarse. Forman un conjunto de galerías superpuestas con conexiones verticales entre ellas que permiten admirar de forma óptima la gama de colores que adornan las paredes y bóvedas de las grutas y recorrer algunos de los lagos naturales que se han formado en el recorrido.

El jardín de los cactus :  es un magnífico ejemplo de la integración de edificios en el paisaje. Este “jardín” acoge más de 1.000 especies de cactus con más de 7.200 ejemplares de estas plantas tan adaptadas a los climas desérticos. Incluso para alguién que no se sienta atraído por la botánica es una visita que recomiendo por lo peculiar del edificio y por la belleza de muchos de los cactus que se pueden ver en este precioso entorno.

El mirador del río : es otro de los edificios más representativos de Cesar Manrique en su búsqueda por integrar totalmente las construcciones al entorno. Desde allí podremos contemplar una de las vistas panorámicas más espectaculares de Lanzarote: el Parque Natural del Archipiélago Chinijo y el Risco de Famara.

Es un resumen nada exhaustivo pero os recomiendo estas visitas si no tenéis suficiente con sol y playas de arenas negras. No estaría mal incluso añadir una visita a la casa del artista para entender del todo su amor a la naturaleza y su preocupación por dejar una huella de su arte en el mundo pero sin tapar con ello la obra de la propia naturaleza.