Un paseo por los Castillos del Loira

Castillo de Chenonceaux - Francia
Castillo de Chenonceaux - Francia
Castillo de Chenonceaux

El llamado “Pays de Loire” es una zona de Francia que sorprende por la increíble cantidad de castillos y abadías que acoge. La explicación es sencilla, la región estaba muy cerca de París, la capital política y administrativa del reino,  y se beneficiaba de un clima mucho más agradable con inviernos muy suaves y veranos templados.

Por ello tenemos la ocasión de poder contemplar a lo largo del río más largo de Francia, El Loira, algunos de los más bellos ejemplos de arquitectura civil del país. No voy a hacer una lista exhaustiva de todo lo que se puede ver, porque sino no terminaríamos nunca, pero si que os voy a indicar los edificios que yo no me perdería…

Mi castillo favorito es el que sale en la foto que encabeza el post : el Castillo de Chenonceaux. Este castillo-puente es un maravilla arquitectónica y está integrado al paisaje de una manera perfecta y es el segundo castillo más visitado de Francia detrás de Versalles. Hoy en día conserva una pinacoteca digna de muchos museos así como una colección nada desdeñable de tapices flamencos. Aunque a pesar de todo, yo me quedaría con el excepcional entorno del castillo entre jardines a la francesa y un romántico paseo arbolado a lo largo del río.

Otro castillo imprescindible es el Castillo de Chambord, Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO. Si Chenonceaux representa la delicadeza, Chambord personifica la desmesura. Cuentan las crónicas que lo que realmente deseaba Francisco I, (rey de Francia de 1515 hasta 1547) era construir una ciudad pero las arcas del estado no daban para tanto… Por lo tanto el rey decidió construir un castillo que se asemejará a una ciudad. ¡Mira que fácil! A ese deseo debemos un castillo con unas medidas imponentes y sobre todo una techumbre espectacular. Los arquitectos idearon un enjambre de torres, chimeneas (¡más de 300 según dicen!) y torretas para que el castillo parecería una urbe vista desde la lejanía. Una visita a las terrazas del castillo es imprescindible para apreciar todo el trabajo de los artistas para dar este efecto. Otro de los grandes atractivos de este castillo es la escalera de doble hélice diseñada por Leonardo de Vinci donde las personas que suben por cada una de las rampas pueden verse y casi tocarse pero nunca se cruzan durante el recorrido.

Castillo de Chambord - Francia
Castillo de Chambord

Y ya que estamos hablando de Francisco I,  tengo que referirme al protegido más famoso del reino… El rey era un enamorado de Italia y en uno de sus viajes a la península italiana trajo de vuelta en su equipaje, al gran Leonardo da VinciEn principio, el artista vino para supervisar la construcción de varios edificios, organizar fiestas en la corte y diseñar trajes para obras de teatro, óperas… pero al final se quedo hasta su muerte en 1519 (después de residir 3 años en Francia). El rey sentía un verdadero afecto hacia el artista, al que llamaba “padre”, y lo instaló en el Clos Lucé a escaso metros del Castillo Real de Amboise, otra joya del Loira. Merece la pena visitar la residencia de Leonardo porque allí se conservan los manuscritos, dibujos, esbozos que fue creando a lo largo su estancia además de conservar perfectamente amueblada la residencia del artista. Y, en el precioso jardín de la residencia, se pueden ver algunas maquetas en tamaño real de sus principales inventos como el tanque, puentes levadizos, un avión… Es una exposición que da una dimensión real del genio del artista, un personaje único en la historia y verdadero hombre del Renacimiento.

Maqueta del avión diseñado por Leonardo da Vinci - Clos Lucé - Francia
Maqueta del avión diseñado por Leonardo da Vinci – Clos Lucé

Otro castillo digno de mención es el Castillo de Langeaisfue en origen una fortaleza medieval del siglo X, transformada en castillo-residencia por Ricardo Corazón de León. Se considera una de las fortalezas medievales más antiguas construidas sobre suelo francés. Además de su imponente torreón, este castillo merece una visita porque es de los pocos que conservan todas sus estancias amuebladas y preparadas como si sus antiguos dueños fueran a volver en cualquier momento. Y si os interesa ser testigos de un trocito de historia, en el Gran Salón está reproducida con personajes de cera la boda entre Ana de Bretaña y Carlos VIII el 6 de diciembre de 1491. Se puede observar casi en vivo los trajes de la época  y la altura real de las personas en ese siglo porque la verdad es que son todos diminutos : la altura media en esa época no superaba 1,50 m. ¡No es de extrañar que Francisco I llamará la atención con sus casi dos metros de estatura! Poder ver un castillo tan bien conservado, después de una cuidada restauración, y comprobar la dedicación de su último dueño por recuperar todo el mobiliario original que se podía reunir merece del todo una visita.

Boda de Ana de Bretaña y Carlos VIII - Castillo de Langeais
Boda de Ana de Bretaña y Carlos VIII – Castillo de Langeais

Para terminar y cambiar un poco de tanto castillo, vamos a dirigirnos hasta la Abadía de Fontevraud. Es la necrópolis real de la familia de los Plantagenet (¡Los Borbones franceses!) y se considera uno de los mayores recintos monásticos de Europa. Esta autentica “ciudad” se construyó en 1101 y se salvo de la destrucción cuando Napoleón I la transformo en una temida penitenciaria que acogió prisioneros hasta 1985. Al día de hoy es un ejemplo de arte gótico en todo su esplendor además de Centro Cultural y de Encuentro del Ministerio de Cultura y Comunicación Galo, la abadía tiene un gran reputación artística por sus exposiciones y conciertos. Merece la pena dar un paseo por el claustro perfectamente conservado y observar los capiteles tallados y, si os gustan las novelas de caballería, podéis aprovechar para ir a saludar la tumba de Ricardo Corazón de León que está enterrado entre estos muros a petición suya. “Que mi cuerpo sea enterrado en Fontevraud, mi corazón en la Catedral de Rouen y que mis entrañas se queden en Châlus. 

Claustro de la Abadía de Fontevraud - Francia
Claustro de la Abadía de Fontevraud

Os recomiendo esta web para planificar vuestro viaje al filo del Río Loira, es muy completa, está en castellano y es casi perfecta para no perderse nada de todos los edificios más relevantes de la región. Por otra parte, también os recomendaría en una visita al Loira disfrutar de un elemento tan importante como la arquitectura : el paisaje. Esta región es realmente preciosa y merece la pena dar un paseo por los parques de los castillos, el castillo de Chambord, por ejemplo, está construido en el terreno más grande ocupado por un castillo en Francia y hasta cuenta con un bosque privado. Los castillos que no están situados en medio de ciudades como Blois o Amboise están edificados en entornos privilegiados que merece la pena conocer. ¡Disfrutad de la visita!

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