Visitar Venecia : bares y restaurantes de la Ciudad de los Dogos

Visitar Venecia : bares y restaurantes de la Ciudad de los Dogos

Caffe Florian - Venecia

La semana pasada me dedique a emocionarme con Venecia y a recordaros los lugares más conocidos de la ciudad para que nos os perdáis los rincones más típicos… Hoy, no vamos a ir de monumentos ni museos, nos vamos a dedicar a comer y a beber. ¡Hay programas peores!

Para empezar, no se puede visitar Venecia sin tomar un café o un chocolate en el Café Florian de la Plaza San Marcos. Es una preciosidad, una auténtica bombonera del siglo XVIII. Era uno de los lugares favoritos de Goethe, Verdi, Lord Byron… ¡no podéis ser menos! Ir a allí es volver a una de las épocas doradas de Venecia ” el salón más bello de Europa” según A. de Musset, el gran escritor francés. El local está muy bien conservado, las pinturas, espejos, mesas, sillas de tipo “bistrot” y el servicio exquisito de sus camareros vestidos a la antigua usanza merecen por si solos la visita. Eso si, es muy caro, pero sinceramente, merece la pena. Si os es posible, os aconsejaría ir cuando se haga de noche, Venecia se vuelve entonces mágica y sentarse en uno de los salones del Florian frente a la plaza San Marcos, a la luz dorada de sus lámparas de araña es una experiencia inolvidable…

Otra terraza en la que merece pasar un rato es la del Hotel Danieli, probablemente el hotel más famoso (y más lujoso) de Venecia… Está situado a dos pasos de la plaza San Marcos muy cerca del Palacio Ducal y el Puente de los suspiros. Tres palacios acogen las más de 200 habitaciones que ofrece el establecimiento símbolo del lujo y del buen gusto veneciano. Allí tampoco disfrutaremos de precios bajos pero nos sentiremos como Dirk Bogarde en “Muerte en Venecia” aunque esperemos que con mejor final. Es muy famoso su brunch de los domingos, si os animaís…

Terraza del Hotel Danieli - Venecia - Italia
Terraza del hotel Danieli

Para tomar una copa, nada mejor que el Harry’s Bar (en Vallaresso, 1323), el bar favorito de Hemmingway, Truman Capote, Orson Welles… Ya estamos en otra época, pero este bar creado en los años 30 merece una visita aunque solo sea por probar un “Bellini”, probablemente el cocktail de champagne más conocido del mundo, inventado por Giuseppe Cipriani, el propietario, en los años 50. ¡No olvidemos que cuando se trata de bares, uno puede fiarse de Hemmingway!

Para comer os aconsejaría acercaos al barrio del Cannaregio, es un barrio más popular, menos turístico donde se puede comer en muchos locales pequeños y sobre todo frecuentados por venecianos.

Uno de ellos es “El Timon” (en Fondamenta degli Ormesini), la mayoría de los comensales son venecianos que se acercan hasta allí tanto para tomar unas tapas con un “rocía al amargo” como para saborear alguna de las excelentes carnes especialidad de la casa. Tampoco es un local barato, pero se puede tomar un vino y picar algún bocado sin arruinarse. Es un lugar de reunión para jóvenes y estudiantes porque a menudo el propietario organiza actuaciones en vivo en la terraza flotante del local. Tiene también una barca amarrada al canal para tumbarse un rato a descansar y tiene muy buen ambiente por las noches.

La “Osteria de Bacco” (en Fondamenta Capuzine), es una de las más antiguas osterias (tabernas) de Venecia. Dispone de un local tranquilo al lado de la laguna donde saborear excelentes platos de pescados : antipasti de mariscos, anchoas, pulpo, muchos platos de pasta con almejas o tinta de calamar… Al medio día, el menú ronda los 15 euros y también es muy sabroso.

pasta en venecia - Italia

Aunque si nos fiamos de los gourmets el mejor lugar para comer pescado es Malamocco, un barrio situado en la parte central de la isla del Lido al que se llega con comodidad con el vaporetto. A pesar de haber sido durante casi 100 años la capital de la laguna, esta Venecia en miniatura es mucho menos abrumadora que la “Gran Venecia”… Sin embargo, con tiempo, es agradable recorrer sus canales, callejones y plazas en un ambiente mucho más sosegado que invita a relajarse y olvidar las zonas más atestadas de turistas. Una vez allí veréis muchas trattorias (restaurantes modestos) pegaditas a los canales, dejaos guiar por el oído : ¡sentaos donde se hable italiano, es lo más seguro!

Bueno, creo que hemos bebido y comido los suficiente, el viernes que viene seguiremos en Venecia donde veremos zonas más “olvidadas” de Venecia y os hablaré de un amigo mío, Guido Brunetti…

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