Autor: Berenice

10 cosas que no sabías sobre Tailandia

10 cosas que no sabías sobre Tailandia

Antes de salir de nuevo de excursión desde Chiang Mai vamos a comentar algunos aspectos de Tailandia que quizás no conozcáis y que pueden sorprenderos o/y ayudaros en un próximos viaje a este país.

1 – Una de la primeras cosas que sorprende al llegar a Tailandia es su idioma, por un lado es muy cantarín , se utilizan nada menos que 44 consonantes, 11 vocales y sobretodo 4 tipos de tonos al hablar lo que le confiere un sonido muy peculiar que divierte al oírlo sobre todo por primera vez.  Y por otro lado a menudo no se emplean las expresiones de la misma forma si uno es mujer o hombre, por ejemplo, algo tan sencillo como saludar (decir hola) se dice Sawat di kraph si eres hombre pero si lo dice una mujer entonces es Sawat di Ka. Por otra parte para saludar hay que juntar las dos manos un poco, como para rezar, e inclinarse un poco  a la vez que se lleva las manos más o menos entre la altura del pecho hasta la del mentón.

Estatuas de madera reproduciendo el saludo thailandés. Tailandia

2 – La figura del Rey en Tailandia es sagrada. Hasta 2.016 Rama IX fue el rey más longevo del mundo alcanzando los 70 años de reino, contra 63 hasta hoy para la reina de Inglaterra, y su sucesor es ahora su hijo, Rama X. Faltar a la familia real puede ser penado entre 3 y 15 años de cárcel, y puede ser por algo tan sencillo como pisar una moneda con la figura del rey o estropear un billete donde sale el retrato del monarca : nada de pintarle bigotes en un momento de aburrimiento entonces… El día del aniversario del rey Rama IX incluso la mayor parte de la población de vestía con su color, el amarillo, para rendirle homenaje.

3 – En la mayoría de los parques y lugares públicos suena el himno nacional a las 8 y a las 18h. Durante toda su duración los tailandeses interrumpen cualquier actividad que estén haciendo y se levantan en silencio para escuchar. A mi me tocó verlo en un parque de Bangkok y es realmente curioso ver decenas de personas que segundos antes estaban corriendo por las pistas del parque pararse todas en un bloque y reanudar su marcha de golpe al oírse la última nota. En realidad la norma es que estés donde estés, si llegan hasta tus oídos las notas del himno tienes que dedicarte a escucharlo.

Paseantes parados en el parque escuchando el himno nacional. en Bangkok – Tailandia

4 – La capital de Tailandia tiene el nombre más largo del mundo, aunque la llamemos Bangkok su nombre verdadero es “Krung Thep mahanakhon amon rattanakosin mahintara ayuthaya mahadilok phop noppharat ratchathani burirom udomratchaniwet mahasathan amon piman awatan sathit sakkathattiya witsanukam prasit” lo que habitualmente resumen los autóctonos en Krung Thep es decir la ciudad de los Ángeles. Si queréis saber cómo se pronuncia, os dejo aquí un enlace para que oigáis la pronunciación de labios de un autóctono.

5 – Aunque ahora conozcamos este país con el nombre de Tailandia, lo que en tailandés se podría traducir como país libre, fue hasta 1.939 el Reino de Siam. Seguro que si os hablo de la película “El Rey y yo” os sonara ese reino de Siam de opereta que nos mostraron Deborah Kerr y Yul Brynner. Una película bastante noña y, apostaría, de una autenticidad histórica más que dudosa pero que no sé si por haberla visto tantas veces de pequeña, me encanta ¡esa y las películas de Sissi!

Antigua mapa del Reino de Siam, actual Tailandia

6- Otro tema del que están muy orgullosos los tailandeses es que su país es el único del sureste asiático que nunca fue colonizado por ningún país occidental. Con historias tan complicadas como las de Vietnam o Camboya no deja de ser sorprendente que Tailandia haya podido conservar su soberanía intacta hasta hoy. Esperemos que siga así aunque lo que más temen actualmente es la invasión constante de sus maleducados vecinos chinos haciendo turismo…

7 – No se debe en ningún caso dirigir la planta de los pies hacia Buda. En todos los templos budistas hay una tarima o tapiz donde arrodillarse para rezar o descansar oyendo los rezos de los monjes delante de la imagen sagrada de Buda. A menudo, tratando de adoptar una postura más confortable extendemos las piernas y podemos sin querer levantar las plantas de los pies hacia la estatua lo que está formalmente prohibido por el budismo. Igual que la cabeza se considera la parte más noble del ser humano, los pies es la parte más “sucia” de su cuerpo y debe ser escondida ante la deidad o, más bien, ante su representación terrenal.

Monjes rezando – Tailandia

8 – No hay un horario oficial para comer. Al igual que podemos verlo en muchos otros países asiáticos, cualquier hora es buena para comer.  Hay que tener en cuenta que los tailandeses son muy trabajadores, como los vietnamitas y la mayoría de los pueblos asiáticos, y que sus horarios de trabajo son casi de 24 horas sobre todo si nos referimos a tiendas, puestos en el mercado,… etc… Por ello siempre es un buen momento para dormir o comer y así poder aguantar el resto del día. Para un turista es realmente perfecto porque siempre va a encontrar algún lugar para sentarse un rato (¡o no!) y tomar un buen plato de comida tailandesa para reanudar su visita con fuerzas renovadas.

9 – Se considera uno de los países más tolerantes del mundo con el colectivo LGTB. Los tailandeses son en su mayoría budistas y  profesan por lo tanto una fe que les exige en principio compasión, ausencia de prejuicios… y aborrecen la violencia, hay que tener en cuenta además que lo tailandeses creen en la reencarnación y que ¿si un espíritu se puede reencarnar en un animal porque el espíritu de hombre no podría reencarnarse en un cuerpo de mujer o al revés? Por ello no llama para nada la atención ver personas transexuales en todo los ámbitos de la sociedad aunque cabe recordar que todavía les queda la asignatura pendiente de aprobar el matrimonio igualitario para todos.

10 – En Tailandia se conduce por la izquierda. Muchos viajeros aprovechan su estancia en Tailandia para alquilar una moto y recorrer por su cuenta algunos lugares del país, sobre todo en playas, así que no viene mal recordar que os tocará ir por lado opuesto al que estáis acostumbrado en la carretera. ¡Ya es complicado circular en Tailandia así que no vayamos a empeorar la experiencia conduciendo a contrasentido!

Estos son unas pinceladas para conocer mejor un país muy sorprendente pero si os han llamado la atención otras cosas al visitarlo, ¡soy todo oídos!

Tailandia : visitar un refugio para elefantes en Chiang Mai

Tailandia : visitar un refugio para elefantes en Chiang Mai

Como os comenté en el mail anterior sobre la ciudad de Chiang Mai, os voy a comentar actividades que se pueden hacer mientras se está en esta ciudad. Hoy, voy a hablar de una actividad ideal para los amantes de los animales pero también para aquellos que no se sienten especialmente atraídos en este tipo de actividades pero que acabarán enamorándose de estos gigantes de la selva durante su visita a un refugio de elefantes.

Uno de los elefantes nacidos en el Nature Elephant Park de Chiang Mai (Tailandia)

Es un tipo de actividad en la que hay mucho abuso y que puede ser muy fácilmente perjudicial para los animales así que os recomiendo tener cuidado a la hora de escoger el lugar que vais a visitar. En mi caso no siento ninguna pasión particular hacia los animales pero cualquier sufrimiento inútil es justamente eso, inútil, y no me parece admisible ni en humanos ni para animales.  Por lo cual busqué un lugar donde no se tratara a los elefantes como animadores de cruceros, es decir que no quería ni que me pintaran un cuadro ni que me bailarán etc…, y por otra parte, tampoco tenía ninguna intención de subir encima de uno porque lo de montar animales… ¡de verdad que no es lo mío! Todavía sigo traumatizada por un par de paseos a lomos de camello…

Bebé elefante con su mamá el Elephant Nature Park de Chiang Mai (Tailandia)

Así que después de cotillear por las redes del mundo mundial encontré varios sitios que me parecieron adecuados y os voy a hablar sobre el que visité, el Nature Elephant Park. En parte lo escogí por haber visto un reportaje sobre su fundadora, Sangduen Lek Chailert, que me pareció una auténtica fanática de los elefantes ya que creo recordar que prácticamente dejó de lado a su familia para cuidar de estos paquidermos. No voy a juzgarla a nivel humano pero para el cuidado de los elefantes parecía ser una garantía.

Vamos a empezar con algo de historia para ponernos en situación, en 1989 el gobierno de Tailandia prohibió la explotación de las granjas madereras entonces el elefante, símbolo de Tailandia, ya no sería explotado pero a la vez dejaba de ganarse el sustento lo que suponía la ruina para la mayoría de las familias de las que era la principal fuente de ingresos.  Estos animales comen unos 200 kilos de fruta y verdura al día en su edad adulta, ¿cómo podían las familias, ya empobrecidas, mantener ese gasto? Pues en la mayoría de los casos de ninguna manera. Por ello muchos elefantes fueron utilizados para mendigar en las grandes ciudades (no es exactamente el habitat natural de un elefante…) o vendidos para representar espectáculos o pasear a turistas o sencillamente abandonados a su suerte. En eso momento fue cuando empezaron al alzarse voces como la de Sangduen para defender y ofrecer refugio a estos animales condenados a una vida de sufrimiento y una muerte solitaria.

Vegetales preparados para la comida de los elefantes en el Elephant nature Park de Chiang Mai (Tailandia)

El Elephant Nature Park es el resultado de todo esto, en un principio se recogía a los animales y para recaudar dinero se cobraba entrada a los visitantes y además se podía compartir la hora del baño con ellos pero desde mayo de este año ya no es posible porque procuran que los animales el menor contacto directo con los humanos. Quizás por ello muchos turistas prefieran otros campos donde sí les dejan interactuar más con los elefantes pero, en mi caso, poder verlos en esa semi libertad y pasear entre ellos ya me pareció impresionante y no me importó lo más mínimo no compartir chapuzón en el río.

Os voy a detallar cómo es un día de visita en este parque :

Pronto por la mañana nos recogen en el hotel y durante los casi 50 min que dura el trayecto hasta el parque un guía voluntario pone un vídeo en la furgoneta para indicarnos las reglas básicas para poder pasear entre elefantes sin riesgos.

A la llegada al parque ya se nos acercan varios perros para darnos la bienvenida y también algunos gatos : no solo recogen elefantes en este parque, también hay un refugio para gatos y otro para perros donde cualquiera puede adaptarlos y hasta se encargan ellos de los trámites de aduana y de cuarentena para salir del país con sus nuevos dueños. También nos encontraremos con algún búfalo salvaje vagando a su aire por las instalaciones y la verdad es que sus cuernos impresionan… además hay que estar atento porque se mueven bastante más rápido que los elefantes y no llevan la menor intención de apartarse de unos visitantes que invaden su territorio. Me pareció muy divertido ver cómo los españoles desconfiaban más de los búfalos que de los elefantes : ¡vivir en un país taurino marca mucho!

Lo primero que hace el guía es enseñarnos las instalaciones y contarnos un poco el día a día de un cuidador o “Mahout” de elefantes, ese cuidador se dedicará a un mismo elefante hasta su muerte (la del animal quiero decir) y siempre va a ir con él a todos los lados. Es  emocionante ver cómo los elefantes pequeños o adolescentes vienen incluso a buscar a sus mahouts cuando van de un sitio a otro si estos no les siguen con suficiente rapidez, se nota que hay mucho cariño entre ellos y no me extraña porque un bebé elefante es una de las cosas más tiernas que se pueden ver. De hecho,  en el momento de iniciar el paseo hacía el río el guía nos avisó de no ir hacía los elefantes pequeños porque son muy curiosos y les encanta conocer gente nueva pero, lógicamente, sus madres tienen otra opinión y entonces sería peligroso para los visitantes. Nos dijeron que si un elefante pequeño venía hacia nosotros teníamos que apartarnos ¡no os podéis imaginar lo que cuesta!

Pero siguiendo con la visita, después de dar una vuelta por los edificios comunes del parque toca alimentar a estos animales, una de sus principales actividades del día. A lo largo de un largo balcón abierto al campo se van acercando lo elefantes por grupo y se les da la comida pieza por pieza : sandias, piñas, plátanos… cualquier fruta es bienvenida aunque los animales muy mayores y los muy jovencitos prefieren las frutas con un caparazón más blandito de allí el éxito de los plátanos. Es un momento muy divertido y a la vez muy emocionante porque se está muy cerca de los animales y se pueden tocar ¡por lo menos la trompa!

¡Hora de la comida en el Nature Elephant Park! Chiang Mai – Tailandia

Después, el guía nos enseña donde están guardadas las verduras y la gente que se encarga de prepararlas y pelarlas para los animales que lo necesitan. Nos explica también que su actividad es bienvenida por la población local porque ellos les compran cualquier tipo de fruta, nos les importa el calibre ni el aspecto, siempre que no la hayan tratado con ningún producto químico. Tiene por lo tanto un trato privilegiado con los agricultores de la zona que ven la venta de sus frutas garantizada por la voracidad de los habitantes del parque. Para finalizar, nos enseña también donde está el refugio de gatos por si alguien quiere visitarlo en el después de la comida.

Nos llevan a comer muy pronto, (¡sobre las 11h30!) muy cerca del balcón elevado que nos permite seguir observando los elefantes mientras comemos una comida muy parecida a la suya en realidad : todo es vegetariano. Evidentemente lo nuestro está cocinado y debo decir que todo estaba buenísimo y muy sabroso. No faltaron los Pad Thai ni las sopas de fideos típicas y también muchos platos de verduras, algunos con tofu o seitán dos cosas que a mi no me gustan mucho pero he de reconocer que al ser una país budista tienen dominados los platos vegetarianos y ambas cosas estaban realmente buenas en todos los platos que probé. Después de un café o té aún nos quedó tiempo para dar una pequeña vuelta en la tienda de recuerdos donde ofrecen camisetas, bolsos, pequeñas joyas… y por supuesto todos los beneficios se reinvierten en el cuidado de los paquidermos del parque.

Después de este pequeño descanso, nos vamos a ver elefantes desde mucho más cerca, saliendo a pasear por la zona arbolada hasta el río. Unos tras otros se van acercando los elefantes en grupo o solo, pero siempre siempre con sus mahouts eso si, para comer las cañas de azúcar que les van acercando o para darse un baño refrescante en el río. Allí si que tuvimos la oportunidad de acercarnos a esos colosos que, aunque más pequeños que sus primos africanos, son realmente imponentes vistos de cerca. Siempre de la mano de nuestro guía, fuimos conociendo las historias de cada espécimen, historias a menudo tristes pero que ayudan a entender todavía mejor lo necesario de estos refugios donde los animales pueden descansar de una vida de trabajo intenso donde se les trataba casi como a máquinas y además ofrecer al visitante la ocasión de verlos casi, casi en su habitat natural. A través de nuestro paseo que dura poco más de una hora conoceremos a una honorable viejecita de más de 70 años que sigue comiendo la caña de azúcar como si su vida dependiera de ello, a varios “jovencitos” nacidos ya en el parque y por lo tanto destinados a una vida feliz y tranquila y otros elefantes que han llegado tan dañados psicológicamente al parque que tienen que estar aislados para no ser un peligro para los vigilantes ni un motivo de estrés para los demás elefantes. Algunos mejorarán y otros no podrán superar esa fase hasta que la muerte les libere…

Elefantes disfrutando de un buen baño refrescante – Tailandia

Para terminar nos acercaremos hasta el río donde los animales pueden jugar un rato y refrescarse pero sin ninguna interacción humana, ¡saben hacerlo ellos solitos! Como comenté al principio del post, este parque ya no deja que los turistas se adentren en el río con los animales pero desde la orilla si que se puede ver a otros que los hacen ya que enfrente hay otro parque que permite está práctica e incluso me pareció ver que también los podían montar. Ya os digo que yo entiendo el atractivo que puede suscitar este tipo de practicas pero para mi fue como ir de safari en Kenya : ya sabes que no vas a poder acercarte demasiado pero ya es un regalo poder disfrutar de la vista de todos esos animales así que… ¿por qué pedir más?

Después de este paseo nos enseñaron una zona del parque en construcción, mucho más arbolada y donde en principio solo se podrá ver a los elefantes desde un paso en alto, siempre con la pretensión de interferir lo menos posible en la vida de estos apacible gigantes. ¡Tendremos que ir a verlo cuando este terminado! Nos devuelven al hotel sobre las 17h o 17h30 con tiempo para darse un ducha rápida y seguir conociendo Chiang Mai y sus mercados.

Tailandia : qué ver y hacer en Chiang Mai

Tailandia : qué ver y hacer en Chiang Mai

Monje deambulando en Chiang Mai (Tailandia)

He tenido ocasión de visitar Tailandia este verano y creo que el continente asiático es de verdad un sitio maravilloso tanto por su cultura tan distinta a la nuestra, sus monumentos, su gastronomía… ¡es un destino que lo tiene todo!

Como Tailandia tiene tanto que ofrecer he decidido cortarla a trocitos (¡virtualmente!) e ir paseando por ciudades o zonas del país, hoy empezaré por Chiang Mai, una ciudad muy atractiva tanto por lo que se puede hacer allí como por lo que se puede hacer desde allí, situada a 700 kilómetros al norte de Bangkok, la capital.

Lo primero que haremos es conocer la propia ciudad y sobre todo sus templos ya que tiene más de 300, siendo por ello la primera ciudad de Tailandia en cuanto a edificios de carácter religioso. Y en post sucesivos os contaré qué hacer desde Chiang Mai.

Es por supuesto imposible hablar de todos los templos por lo que, en este post, os citaré solo 4 que son los que hay que visitar si o si. Para los demás lo dejo a vuestro libre albedrío sabiendo que todos no tenemos el mismo interés por los monumentos, la cultura o simplemente no disponemos de todo el tiempo que nos gustaría…

El templo de Wat Phra Singh : Este es uno de los templos considerado como Templo Real y es uno de los más importantes del Norte de Tailandia. Su construcción empezó en 1.345 y una de las cosas que más llama la atención al llegar es su escalera principal flanqueada por dos imponentes serpientes aladas o nagas.  Como muchos de los templos que se visitan en Chiang Mai, está situado en un recinto con varios chedis, pagodas o estupa y también recintos que acogen a los monjes para su formación y alojamiento, es decir que es a la vez escuela y monasterio. Ofrece también una zona ajardinada lo que permite disfrutar del entorno incluso sin entrar en los templos aunque sería una lástima no hacerlo… Otra cosa que llama la atención al penetrar en el templo principal son las estatuas de antiguos monjes que han sido jefes de su congregación y que a su muerte son inmortalizados en actitud orante en el templo que antaño visitaban. ¡Están muy bien hechas y parecen reales!

Estatuas de cera de antiguos de Wat Phra Singh en Chiang Mai (Tailandia)

El templo de Wat Chedi Luang : También data del siglo XIV y aunque más estropeado que el anterior también ofrece una escalera monumental custodiada por unas esculturas de elefantes, símbolo del Reino de Siam y ahora de Tailandia. Perdió parte de su estructura durante un terremoto pero sigue siendo una construcción enorme que impresiona por su aspecto macizo. Alrededor del templo principal no dejéis de ver la multitud de pequeñas capillas y templetes que siempre se van añadiendo a lo largo de los años dentro de estás instalaciones religiosas. Aunque si tengo que ser sincera, lo que más recuerdo de este templo son las “Monk Talk” o las llamadas “Charlas con Monjes”. A lo largo del día es posible acercarse a un pequeño apartado donde unos monjes (estudiantes sobre todo) conversan con todo el que quiera preguntar sobre su vida, su vocación sus aspiraciones… lo que ofrece por un lado, al visitante la oportunidad de conocer mejor la religión budista y a ellos la posibilidad de mejorar su inglés. Merece la pena pararse un rato a conversar con ellos, son amables y muy simpáticos, y además es loable su esfuerzo para abrirse al mundo y sus anhelo por compartir y hablar de su filosofía de vida.

Templo principal de Wat Chedi Luang en Chiang Mai (Tailandia)

El templo de Wat Umong : este templo fue creado en el siglo XIV,  literalmente dentro de la montaña de Doi Suthep y es muy distinto a cualquier otro templo de Chiang Mai. Está situado en medio de una zona muy frondosa y este santuario se caracteriza por sus túneles (Umong en tailandés) y dicen que fue construido según las órdenes del rey Manglai que quería glorificar los mandamientos de Buda representando a la vez la complejidad de la mente humana construyendo un entramado de túneles por debajo de la montaña. En cada cruce nos esperan imágenes de Buda y pequeños altares con velas y ofrendas en un recorrido que además nos ofrece algo de sombra y de frescor y se agradece mucho porque generalmente aprieta el calor en Tailandia. Después de haber sido casi abandonado durante años el templo ha sido restaurado poco a poco por su habitantes aunque manteniendo ese aspecto de templo invadido por la naturaleza lo que le da más encanto aún. Es además el lugar ideal para ver a los monjes deambular por los jardines mientras rezan sus plegarias.

Vista de uno de los túneles de Wat Umong en Chiang Mai (Tailandia)

El Wat Doi Suthep : situado a unos 15 km de la ciudad, es otro de los templos más famosos de la ciudad tanto por su imponente chedi dorado como por las magníficas vistas sobre la ciudad. Según la leyenda, buscando un lugar para custodiar una preciada reliquia de Buda, el rey Kue Na subió a lomos de su elefante blanco y decidió dejarse guiar por él. Al llegar a lo alto del monte Suthep el animal dio 3 vueltas sobre si mismo y murió. Interpretándolo como una señal divina, el rey mandó construir el templo de reliquia en el mismo lugar donde falleció su compañero de viaje del que todavía se puede ver una estatua conmemorativa en el recinto. Llama mucho la atención al llegar la escalera monumental flanqueada por las habituales serpientes aladas tailandesas (o nagas) que esta caso se deslizan a lo largo de nada menos que 309 escalones. Aunque merece mucho la pena recorrerlos también podéis tomar un ascensor que os evitará llegar a lo alto del monte sin resuello… Nosotros decidimos, somos cobardes lo sé…, subir en ascensor y bajar a patita pero fue imposible porque empezó a llover como solo puede hacerlo en países monzónicos y en un par de minutos las escaleras se transformaron en una cascada. ¡Muy bonito pero muy poco práctico para bajar por ella!

Escalera monumental de Wat Doi Suthep en Wat Doi Suthep (Tailandia)

Después de ver estos 4 templos creo que ya empezaremos a estar en paz con Dios o por lo menos con Buda,  así que podremos visitar el resto de la ciudad y una parada obligada es el Mercado de Tom Lan Yai o Mercado de las Flores donde comprobaremos in situ de donde salen las incontables flores, guirnaldas, ramos…  que adornan los templos. Allí se pueden admirar tanto los largos de collares de crisantemos color azafrán, como las pequeñas ofrendas hechas para ser colocadas en los altares familiares o las  composiciones más complicadas reservadas para bodas, entierros y festividades varias. Los budistas le dan tanta importancia a las ofrendas florales que este mercado no cierra nunca, está abierto 24h al día. Me encantó pasearme por todo el recinto porque la explosión de colores es constante y además de lo gratificante que resulta ver trabajar a estos artesanos,  da gusto oler el perfume de las flores a lo largo del recorrido : ¡nunca he podido resistirme al olor del jazmín!

Puesto de ofrendas florales en el mercado de Ton Lam Yai en Chiang Mai (Tailandia)

Ya puestos en recorrer mercados no puede faltar el  Warorot Market,  situado en pleno barrio chino es uno de los mayores mercados de todo Chiang Mai. Es realmente un laberinto de puestos de comida fresca, de especies, frutas secas (especialidad de Tailandia según lo que he podido observar) pero también se pueden encontrar accesorios de ropa, utensilios de cocina…etc… Es el lugar ideal para ver alimentos que no vais a reconocer y comidas que no habéis visto jamás. De hecho podéis aprovechar para ir probando diferentes muestras ya que en en la mayoría de los puestos os ofrecerán probar el género : ¡la ocasión ideal para saber más de la cultura de Tailandia (¡y china!) ya que la gastronomía es uno de sus puntos fuertes!

Puesto de frutas y verduras de Warorot Market en Chiang Mai (Tailandia)

Aunque el sitio que os recomiendo sin ninguna duda para probar las mejores comidas de “callejeras” de Chiang Mai es el Kalare Night Market. Es un gran edificio situado muy cerca del Night Bazar y lo mejor es su plaza central rodeada de puestos de comida donde cada uno puede coger lo que quiere e ir después a tomárselo en una de las grandes mesas centrales. Allí se puede tomar muchos tipos de Pad Thai diferentes, tortillas de ostras, brochetas de carne, panceta de cerdo cocida a fuego lento, pescados fritos enteros y servido con verduras salteadas… ¡cualquier comensal va a encontrar lo que le guste ya sea omnívoro, vegetariano o vegano! Os lo digo por experiencia porque cuando lo visité eramos un grupo de 6 personas cada una con sus gustos culinarios y todo el mundo salió contento. Los puestos de ropa y recuerdos que hay alrededor de esta plaza no son para mi muy relevantes ya que se encuentra allí un poco lo mismo que en cualquier otro sitio pero que hay un pequeño escenario donde tocan música en vivo todas las noches (sobretodo música occidental) y es realmente un muy buen sitio para pasar un rato tranquila después de un laaaargo día de visitas.

Puesto de comida en Kalare Night Market de Chiang Mai (Tailandia)

Y para terminar con los mercados solo un pequeño inciso para hablaros del Sunday Night Market, para mi el mercado que a pesar de ofrecer muchos “souvenirs” es de lejos el más interesante que vi. Siguiendo la calle de Rachadamnoen, este mercado ofrece muchos puestos  con objetos originales hechos a mano como camisetas pintadas a mano, objetos decorativos hechos de madera, piedras pulidas, hierro… obras hechas con material de recuperación y muchas otras muestras de artesanía que merecen la pena ver y traerse a casa porque están a menudo muy bien de precio. Es un placer pasearse por allí y disfrutar del ambiente que siempre es muy animado.

Para terminar os comentaré un par de actividades que se pueden hacer en Chiang Mai y que son muy populares. Una de ellas es apuntarse a un curso de cocina pues Chiang Mai es considerada como la capital gastronómica del país ¡nada menos! Cada vez son más populares las escuelas de cocina que pretenden acercar un poco más la increíble gastronomía tailandesa a sus visitantes que a menudo se vuelven entusiastas del Pad Thai o del  Khao Soi y demás variantes de la comida de los tailandeses. Además van casi siempre acompañadas de una compra previa de los productos en algún mercado local y es un momento muy agradable para conocer esos productos que nos han podido desconcertar cuando los hemos visto por primera vez. La oferta de clases es de lo más variada pero os indico aquí dos de los establecimientos con más fama : Thai Farm y Thai Orchid Cookery School. Eso sí las clases suelen ser siempre en inglés así que mejor repasar un poco los términos culinarios antes de asistir a la clase…

Clase de cocina en Chiang Mai (Tailandia)

Por otro lado también podéis vivir una experiencia un poco diferente asistiendo a algún combate de Muay Thai o boxeo tailandés, el deporte por excelencia de Tailandia. Se enseña en los colegios incluso desde edades muy tempranas a chicos y chicas indistintamente. Puede que en un primer momento no os entusiasme para nada la idea de asistir a un deporte que se considera a menudo como un deporte muy extremo, a mi tampoco me llamaba la atención,  pero tuve la ocasión de ir al Chiang Mai Boxing Stadium y la verdad es que es todo una experiencia. Pasando el primer momento, todavía sin combates, en el que te sientes un poco parte de la película “El Cazador” antes de lo duelos de ruleta rusa, el resto de la noche es realmente muy interesante. Es un espectáculo muy familiar en realidad por empiezan por combates “junior” donde niños muy jovencitos miden fuerzas entre ellos pero en un auténtico ambiente de respeto y camaradería, se felicitan después del combate y no hay ninguna agresividad fuera de la propia lucha al contrario de lo que podemos ver en el boxeo en Occidente por ejemplo. Son budistas ante todo… A lo largo de la noche van combatiendo contrincantes más mayores y los golpes desde luego son más certeros y más fuertes pero creo que merece la pena conocer  esta parte de la cultura tailandesa de la que también están muy orgullosos sus habitantes.

Combate de Muay Thai en Chiang Mai (Tailandia)

Bueno creo que con esto ya tenéis alguna idea de lo que se puede ver por Chiang Mai, aunque ya sabéis que lo mejor es siempre callejear para ver sitios más escondidos y desconocidos o en el caso de esta ciudad, tomar por muy poco dinero algún Songthaew (¡o songteo para muchos españoles!). Son una suerte de camioneta con una hilera de asientos en cada lado que nos llevarán a los principales puntos del centro por 30 baths por persona, es decir 80 céntimos, es decir casi nada.

Hoteles de cine

Hoteles de cine

Muchas cosas pueden influir a la hora de escoger un viaje pero ¿por qué no podría ser para alojarse en algún hotel que haya servido de marco al rodaje de una película? Ya evoqué en un post anterior la relación entre viajes y cine pero está vez vamos a hilar un poco más fino y hablar de establecimientos hoteleros que se vieron transformados en platós de cine.

1-  Hotel Bristol : empezaremos por París y uno de sus hoteles más emblemáticos que alojó los siempre torturados héroes de Woody Allen en la película Midnight en París. Allí se alojaba un Owen Wilson que no tenía muy claro si sumergirse en el pasado o disfrutar del presente y vosotros podréis disfrutar escogiendo este hotel de una estancia de lujo muy cerca de los Campos Eliseos.

Fachada principal del hotel Bristol en París (Francia)

2El Taj Lake Palace : algo más de exotismo, no desplazamos hasta Udaipur en la India. Este precioso hotel fue el marco de una de las más conocidas películas de James Bond, Octopussy. Todavía estaba encarnado por Roger Mooore y en este hotel se dedicaba tanto a perseguir a los malos como a perseguir a las damas : de eso iban las peliculas a fin de cuentas… Hoy sigue siendo un lugar de ensueño para conocer la India cuál maharajá en su palacio.

Jardines del Taj Palace en Udaipur (India)

3 – Hotel Lebua at State Tower : seguimos nuestro viaje y nos vamos a Bangkok para disfrutar de una estancia esperemos algo más tranquila que los protagonistas de “Resacón 2 : ahora en Tailandia“. En el bar se puede saborear un cóctel especial llamado “Resacón” que recuerda justamente la afición favorita de los protagonistas de la película aunque nosotros lo aconsejamos sobre todo por su localización perfecta en la ciudad y por una terraza espectacular para disfrutar de unas vistas sobre Bangkok iluminado.

Terraza del hotel Lebua at State Tower en Bangkok (Tailandia)

4 – The Plaza Hotel : este inmenso hotel de Nueva York es conocidísimo por aparecer en la película “Solo en casa 2 : Perdido en Nueva York” (con aparición estelar del entonces propietario Donald Trump y todo…) aunque los fans de Hitchcock también lo recordarán por “La muerte en los talones” con Cary Grant y Eva Marie Saint. Este hotel, el único hotel de Nueva York junto con el Waldorf-Astoria en ser considerado lugar de interés histórico nacional, ocupa con sus 120 m de longitud y 76 m de altura todo un lado de Grand Army Plaza cerca de la Quinta Avenida. Es una institución en la Gran Manzana y todavía impresiona ver su silueta renacentista contemplando los pasos agitados de los neoyorquinos.

Fachada de The Plaza Hotel en Nueva York (Estados Unidos)

5 – Four Seasons Beverly Wilshire : en este hotel  le cambia la vida a Julia Roberts en “Pretty Woman”. ¿Quién no ha visto alguna vez esta película que es casi tan tradicional ahora en Navidades como “Qué bello es vivir”?. Aunque me quedo con la segunda opción la verdad, ¡soy fan de la películas de Frank Capra y si sale James Stewart más! Pero sigamos a lo que estamos… Dicen que este hotel situado en California (Estados Unidos) también fue el nido de amor de Cary Grant y Barbara Hutton pero hoy es sin lugar a dudas el lugar ideal para conocer Rodeo Drive e ir de compras en algunas de las tiendas más exclusivas de Berverly Hills.

Hotel Beverly Wilshire de Rodeo Drive – California (Estados-Unidos)

6 – Timberline Lodge : este hotel situado en Oregón (Estados Unidos) parece solo recomendable a los amantes de emociones fuertes ya que allí se rodó “El Resplandor” de Stanley Kubrick. En este caso solo se utilizaron los exteriores ya que la decoración interior poco tiene que ver con el estilo tétrico y fuera del tiempo que presenta la película. En realidad no es nada siniestro alojarse allí ya que es un estupendo resort para esquiar que recibe cada año a muchos estadounidenses con ganas de deslizarse por las pistas del estado que aporta tradicionalmente el árbol de Navidad que se expone en el Rockfeller Center durante todas las fiestas navideñas.

Hotel Timberline Lodge en Oregón (Estados Unidos)

7 – Hotel Westin Grand Berlin : vamos a alejarnos un poco de Estados Unidos aunque no tardaremos en volver porque en lo que a películas se refiere Hollywood está siempre muy presente. En esta caso nos vamos a Berlín para tratar de seguir el ritmo del agente caído en desgracia : Jason Bourne. Una de sus habitaciones y la recepción sirvieron de set de rodaje para varios planos de la película “El Mito de Bourne” y durante la Berlinale es un hotel que escogen muchos actores y directores para alojarse manteniendo un ambiente muy cinematográfico entre sus muros.

Escalera principal del Westin Grand Hotel de Berlín (Alemania)

8 – Hotel Atlanta Marriot : esta vez nos vamos a Atlanta que no es el lugar más turístico de Estados Unidos pero que ha visto su notoriedad incrementada sobre todo entre los adolescentes gracias sobre todo a la saga “Los juegos del Hambre” ya que allí se rodó su parte final. En este hotel de peculiar interior con balcones interiores que hacen que el patio de luces parezca un experimento de tornillo sin fin, se rodaron algunas de las escenas más dramáticas de la última película y ya es un lugar de culto en la ciudad además del Goat Farm Arts Center (que sirvió de decorado para las calles del Districto 12) o la preciosa Swan House que en la película se transformaba en la casa del temido dictador del Districto 1, maravillosamente interpretado por Donald Sutherland.

Recepción del Hotel Atlanta Marritt Marquis y su peculiar balconada (Estados Unidos)

9 – Mountain Lake Lodge : otra película para adolescentes Dirty Dancing” se rodó en este simpático resort para familias en busca de vacaciones en plena naturaleza en el tranquilo estado de Virginia. Los fans se sentirán como en casa ya sea en el edificio principal de piedra o en las cabañas individuales del recinto donde los protagonistas ensayan sus pasos de baile para el gran día. Y para quien no le tenga especial cariño a la película, el recinto está situado en la llamada Cordillera Azul de Virginia en un entorno privilegiado de bosques y muy cerca de un lago de agua manantial, sin lugar a dudas un lugar que merece la pena conocer.

Cabañas del Hotel Mountain Lake Lodge en Virginia (Estados Unidos)

10 – Hotel del Coronado : y acabamos con un clásico “Con faldas y a lo loco” inolvidable película de Billy Wilder. Es un edificio excepcional ya que este lujoso hotel de playa es uno de los pocos ejemplos de arquitectura victoriana que todavía existen en Estados Unidos además de ser uno de los edificios de madera más grandes del estado de California, y es desde 1.977 National Historic Landmark de U.S.A. Está activo como hotel desde 1.888 y fue el más grande del mundo y el primero en utilizar electricidad para su funcionamiento. Todo un monumento entonces que tiene la suerte de relacionarse en el recuerdo de todos con unas figuras tan relevante para el cine del siglo XX como Marilyn Monroe, Jack Lemmon, Tony Curtis, y por supuesto el propio Billy Wilder.

Hotel del Coronado – san Diego (California) en Estados Unidos

Espero que ese pequeño recorrido os haya gustado y ya estáis planeando vuestro viaje para conocer estos hoteles cuanto antes. ¡Ya se sabe que nada vale la experiencia personal!

8 eventos que no puedes perderte en Bélgica

8 eventos que no puedes perderte en Bélgica

Ya he tenido ocasión de hablar de Bélgica en este blog, sobre todo de Bruselas ya sea visitando sus monumentos más emblemáticos o conociendo unos de sus productos favoritos, la cerveza. Hoy sin embargo vamos a hablar de costumbres y celebraciones que han merecido ser Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por su peculiaridad y valor cultural. ¡Ya podéis preparar el calendario de visitas para el año que viene!

1 – El Carnaval de Binche :

Es quizás una de las manifestaciones más conocidas de Bélgica y se celebra en esta localidad Valona durante los 3 días que preceden el miércoles de ceniza para disfrutar todo lo que el cuerpo aguante antes de empezar la Cuaresma y sus imposiciones. El día más querido tanto por belgas como por turistas es el Martes de carnaval o Mardi Gras cuando las calles de la ciudad se ven invadidas por unos curiosos personajes, los Gilles, unos señores con vistosos trajes de rayas amarillas, rojas y negras que desfilan por las calles con grandes zuecos y unas inquietantes máscaras de cera. Este carnaval es uno de los más antiguos de Europa aunque el origen del atuendo de los Gilles sigue siendo un misterio… Si estáis cerca de esta localidad merece la pena acercarse para ver la danza de estos personajes acompañados por el sonido de los tambores y las violas pero también para observar el alegre jolgorio que acompaña estos carnavales populares y multitudinarios donde no faltan Arlequines, Pierrot y muchos otros personajes del imaginario de los cuentos europeos.

Los Gilles preparándose para el baile de Carnaval en Binche (Bélgica)

2 – La pesca del camarón en Oostduinkerke :

Si podéis asistir a este acontecimiento os parecerá haber retrocedido en el tiempo hasta volver al siglo pasado. Cada último fin de semana de Junio la localidad de Oostduinkerke organiza el Festival anual del Camarón este antigua tradición de pesca donde los pescadores vestidos con sus tradicionales impermeables amarillos y botas altas se adentran con sus robustos caballos en el mar para pescar los preciados camarones. Durante la marea baja el caballo, dirigido por su jinete, arrastra una larga red unida a una cadena para que las vibraciones atraigan los esperados invitados dentro de la red. A medida que son recolectados, el pescador los va guardando en sendas cestas colocadas a ambos lados del cuello del caballo hasta llenarlas.  Este Festival atrae cada año más de 10.000 personas y completa su oferta con un mercado tradicional donde se puede probar la sopa de pescado preparada por la “Orden de los pescadores a caballo” y también se puede participar en un concurso de pesca, ¡donde podrán participar tanto los que van a pie cómo los que montan a caballo! También tienen lugar ventas de camarones frescos, de pescado frito y desfiles donde se recuerda la vida tradicional del pueblo de Oostduinkerke.

Pescador a caballo de camarones en Oostduinkerke (Bélgica)

3 – La Cultura de los Carilones :

Se puede escuchar tradicionalmente por toda Bélgica el sonido de los carillones durante fiestas y festivales rindiendo homenaje a un arte milenario. Los esfuerzos que ha hecho el pueblo belga para salvaguardas esta cultura se vieron recompensados en 2011 por la Unesco donde quedo registrado en el “Registro de buenas prácticas de salvaguarda”. Estos esfuerzos no se limitan solo a tocar los propios instrumentos sino también a restaurarlos, enseñar a nuevos alumnos, recuperar partituras perdidas o dañadas…etc… De hecho una de las escuelas de carilloneros más reconocida del mundo está en la ciudad belga de Mechelen.

Uno de los carillones más famosos de Bélgica, el del Monts des Arts en Bruselas.

4 – Carnaval de Aalst :

Menos conocido fuera de sus fronteras que el de Binche, el carnaval de Aalst (o Alost como se le conoce más en España) es sin embargo uno de los más populares en Bélgica. En sus más de 600 años de antigüedad este carnaval es sobre todo conocido por sus figuras y canciones enfocadas en burlarse de la actualidad y de sobre todo de la política. Con disfraces llenos de humor y carrozas que recuerdan un poco las que se fabrican para las Fallas, este pequeño municipio hace un repaso irónicamente crítico a toda la clases política local e incluso mundial. También son muy conocidos el Baile de las escobas, para ahuyentar los fantasmas del invierno y el desfile de las “Mujeres”, una tradición heredada del siglo XIX cuando unos obreros al no tener dinero para comprar disfraces decidieron ponerse la ropa de sus mujeres o hermanas. ¡ Él que no se divierte es porque no quiere!

Carroza desfilando en el Carnaval de Aalst (Bélgica)

5 – Procesiones de gigantes y dragones :

Esta tradición puede encontrarse tanto en Bélgica como en algunos pueblos de Francia aunque sus manifestaciones son más espectaculares en las ciudades belgas. Aunque estas figuras se vieron por primera vez en desfiles religiosos del siglo XIV donde se escenificaba la lucha de San Jorge contra el Dragón, ahora se ven acompañadas por otros actos como desfiles de gigantes y actividades donde los participantes ataviados de trajes medievales recrean varias actividades de la Edad Media como luchas de espadas o acrobacias con estandartes. Los más esperado por todos sigue siendo la aparición de los gigantes y de los dragones que en algunas ciudades pueden alcanzar hasta los 9 metros de altura y 350 kg de peso. Según las localidades estos personajes vienen acompañados del caballero Bayardo “el caballero sin miedo y sin tacha” y otras figuras más cercanas al folclore de cada pueblo. Se pueden ver estos desfiles a lo largo del año en varias ciudades de Bélgica como Ath, Bruselas, Mechelen y Mons entre las más destacadas.

Procesiones de Gigantes y dragones en Bélgica

6 – Festival de Krakelingen y Tonnekensbrand en Geraardsbergen :

La ciudad de Geraadsbergen ofrece a sus visitantes una doble festividad : el primer lunes de marzo organiza su fiesta anual y 8 días antes celebra el final de Invierno. Durante estos días toda la ciudad se adorna y los panaderos preparan los esperados Krakelingen unos panecillos especiales en forma de anillo. También tienen lugar desfiles que conmemoran el largo asedio que sufrió la ciudad en 1381 con personas vestidas de trajes medievales, caballos preparados para la guerra y clarines dispuestos a declarar una victoria que desgraciadamente no llegó… Un cortejo de cientos de personas representa también todos los gremios de la ciudad, cada uno portando su especialidad como vinos, pescados… y al llegar a la Capilla de Santa María las autoridades lanzan 10.000 krakelingen a todos aquellos que hayan seguido la procesión, uno de ellos contiene el boleto ganador de una joya de oro especialmente creada para la ocasión… ¡¿Os animáis?!

Krakelingen, dulce típico y símbolo de las fiestas de Geraardsbergen (Bélgica)

7 – Las Marchas entre Sambre et Meuse :

¡El evento ideal para todos aquellos que jugaron con soldaditos en su infancia! Estamos hablando de la recreación de marchas en principio creadas para honrar al patrono de cada localidad pero que tiene un marcado tono militar ya que aunque acompañen la procesión religiosa, los participantes van uniformados y con bandas que tocan música militar. Con una clara reminiscencia de tropas napoleónicas, padres e hijos desfilan por varios municipios situados entre los ríos Sambre et Meuse,  seguidos por tamborileros y flautistas que tocan pífanos recreando el sonido inconfundible de las tropas del siglo XIX anunciando su llegada. Durante estas celebraciones también se organizan encuentros entre tropas de diferentes ciudades, bailes, banquetes… que sirven de excusa para privilegiar el intercambio de conocimientos sobre instrumentos musicales, música tradicional y cultura belga en general.

Participantes en los desfiles de Sambre et Meuse (Bélgica)

8 – Procesión de la Santa Sangre en Brujas :

Todo empezó en el siglo XIII cuando un ciudadano de Brujas volvió de las cruzadas trayendo una reliquia de la sangre de Cristo. Para celebrar tan magno evento, todos los años, hasta 45.000 personas se reúnen en la ciudad para asistir a la procesión de la Santa Sangre que se celebra el día de la Ascensión. Un cortejo compuesto por más de 30 personalidades importantes de Brujas y Cofrades de la Noble Hermandad de la Sangre Sangre son acompañados 1.700 vecinos de la ciudad que desfilan a pie, a caballo o en carruajes acompañados por bandas de música. Todos ellos representan escenas de la Biblia y el acto finaliza con la adoración de la Reliquia y un oficio religioso celebrado en varios idiomas para que los numerosos espectadores extranjeros asistentes puedan participar.

Detalle de la Basílica de La Santa Sangre de Brujas (Bélgica)

¡No están todos los que son pero si son todos los que están! Espero que os hayan entrado ganas de conocer (¡o volver!) a Bélgica y disfrutar de eventos menos conocidos que los que se pueden ver en Bruselas pero que ofrecen al visitante aspectos que, a menudo,  no se ven en ningún otro sitio de Europa.

Conocer Delhi : la puerta de la India

Conocer Delhi : la puerta de la India

Delhi suele ser para muchos viajeros la puerta de entrada (y de salida) de los viajes al vasto país que es la India, un destino que enamora o provoca emociones encontradas pero que desde luego no deja a nadie indiferente.

La ciudad de Delhi con sus 9 distritos es una megalopolis inabarcable que puede acabar con los nervios de cualquier por su caos circulatorio, la cantidad de gente en sus calles y la constante sensación de contaminación que se siente al caminar por ella. Y dejaremos a un lado el calor porque si uno va a la India igual que si visita los Emiratos Árabes o Vietnam tiene que pensar que va a pasar calor. Aunque personalmente yo aguanto mejor los calores secos que los calores húmedos…¡ así que la India es más o menos como los Monegros en julio pero metido en una piscina de agua caliente! Pero está ciudad alberga también numerosos tesoros que merece la pena ver una vez en la vida.

Calles de la Vieja Delhi

Al llegar a Delhi nos da la bienvenida el ruido incesante de los claxons, parece que los casi 21 millones de habitantes de la ciudad se manifiestan todos a la vez, y enseguida nos vemos engullidos por el movimiento incesante del gentío y del propio ritmo de la ciudad.

Vamos a dar un paseo por la dos partes más significativas de la ciudad  Old Delhi y New Delhi.  La parte de Old Delhi es un verdadero laberinto de calles estrechas llenas de tiendas diminutas y semi en ruinas, puestos de comida callejera, boticarios, y trabajadores con oficios olvidados o nunca vistos en Europa :  limpiadores de orejas, barberos, limpiabotas, vendedores de té ambulantes… Es un dédalo de calles donde apenas caben dos personas pero donde acaban pasando a la vez una moto, un vendedor con carretilla, 3 compradores y…¡varios monos! Pues si, como en muchos lugares de la India los monos campan a sus anchas y pueden volverse bastante exigentes si no se le da algo de comer cuando lo reclaman…

Monos paseando por las calles de la Vieja Delhi

Nueva Delhi es todo los contrario, amplias avenidas, grandes plazas  que albergan los principales edificios gubernamentales (incluido el antiguo Palacio del Virrey), los hoteles más lujosos de la ciudad e increíbles residencias particulares. Es un contraste realmente chocante comparado con Old Delhi, y no viene nada mal gozar de algo de paz entre parques y edificios históricos…

Cómo podéis imaginarlo se pierde bastante tiempo en los desplazamientos entre un punto y otro debido al tráfico pero una vez que te acostumbras es hasta pintoresco recorrer las calles de la ciudad ya sea en Rickshaw (o electric Rickshaw porque ¡afortunadamente la mayoría hoy en día tienen ahora motor!) que se cuelan en la circulación con su pequeño tamaño, en metro si tenéis la fortuna de tener alguna parada cerca de los queráis visitar ya que todavía falta bastantes zonas de la ciudad por cubrir o, lo más habitual, con un coche, alquilado para media día o día completo, que os vaya dejando en cada uno de lo puntos de interés. Así por lo menos se llega evitando un poco el calor que puede ser sofocante en algunas horas del día…

Así que os voy a contar un poco las cosas que yo ví en Delhi y que creo merecen mucho la pena, vamos a empezar por el Viejo Delhi :

Templo de Akshardham

Un de los templos más impresionantes que se puede ver en está parte de la India es el de Akshardham que significa “La morada divina y eterna del Dios Supremo“. A pesar de su apariencia es un templo cuya construcción data de apenas 40 años y se inauguró en 2.005. Siete mil artesanos y más de 40.000 voluntarios participaron en la construcción del monumento que se financió gracias a las donaciones de miles de donantes y que es hoy el templo hindú más grande del mundo.

Aquí quiero hacer un pequeño paréntesis sobre algo que pasa habitualmente a la hora de entrar en casi todos los lugares públicos de la India : hombres y mujeres entran por entradas separadas. Así que en mi caso después de un laaargo vuelo y un paso de lo más rápido por el hotel para ducha y comida express me vi inmersa de pronto entre una alegre algarabía de saris multicolores y mujeres de todas las edades haciendo fila en el mayor de los desórdenes para entrar en el recinto. ¡El resto del grupo eran solo chicos así que mezcle yo sola en medio de todo ese movimiento! Fue divertido porque muchas niñas me tocaban la ropa porque les debía parecer muy extraña y la mayoría de las mujeres intentaban hablar conmigo aunque fuese en hindi, un idioma bastante hermético para mi la verdad, y enseñándome a sus hijos cómo si fuese una criatura exótica! Si vais a la India es algo que os pasará seguramente porque he descubierto que a los indios les encanta hacerse fotos con occidentales y si ya se es rubio o  pelirrojo ya es un no parar. En este monumento concretamente no os pasará por no se puede pasar pasar ni con cámara de fotos, ni móvil, ni aparatos de música… ¡tenéis que llevar la ropa puesta y poco más! Son muy, muy estrictos así que no lo intentéis o os impedirán la entrada y sería de verdad una lástima. Pues eso, id preparados porque en la mayoría de los sitios tendréis que pasar un control antes de entrar en los monumentos e incluso en los hoteles vigilantes miran los coches al entrar y también se cachea a los clientes siempre que vuelven al hotel.

Detalle de las esculturas de Ashkardham

Y ahora volvemos a Askardham que este templo merece totalmente la fama que se ha ganado estos últimos años. Es muy interesante empezar por esta visita porque es el sitio ideal para poder ilustrar las características del hinduismo, un religión que con tantos dioses tampoco es muy fácil de entender para un occidental.  El monumento central “Mandir” es un bellísimo edificio construido con piedra arenisca rosa de Rajastán y mármol blanco de Carrara (Italia), no se utilizo hormigón y estructuras metálicas para construirlo, está esculpido con más de 20.000 figuras y motivos florales que relatan la historia de la india y del Santo Swaminarayan.

Además está situado en un precioso recinto ajardinado y es realmente una suerte poder contemplar un conjunto escultural tan delicado y tan rico. No es de extrañar que según las estadísticas, 7 de cada 10 turistas que pasan por la ciudad visitan este templo lo que representa unas 10.000 personas al día. La entrada al monumento es gratuita (y cierra los lunes)  pero las exhibiciones que ofrece el templo puede costar entre 100 y 170 rupias salvo el espectáculo de la Fuente Musical que cuesta solo entre 20 y 30 rupias. El complejo tiene una pantalla de cine gigante IMAX y hasta un río artificial que se puede recorrer en barca para disfrutar totalmente de las zonas ajardinadas del recinto como el jardín Yogi Hraday Kamal donde se pueden leer en la piedra numerosas citas desde Martin Luther King hasta Shakespeare pasándo por Gandhi. Hay que tener en cuenta que como en muchos lugares santos de la India hay que cubrirse hombros y piernas, si lleváis un pantalón corto os dejarán un fular por 100 rupias que os devuelven cuando lo entregáis de nuevo en las taquillas.

Otro lugar que no se puede dejar de visitar en la vieja Delhi es Jama Masjid, la mezquita más grande de la India.

Jama Masjid y alberca de las abluciones

Realmente al acceder a ella se da cuenta uno de las dimensiones de este recinto : tiene capacidad para 25.000 personas y cómo la mayoría de la mezquitas que vimos en la India tiene un parte cubierta pero abierta hacia el patio que permite acoger a los fieles que se queden para descansar un tiempo o incluso a dormir si no son de Delhi y han venido de propio a rezar. Está situada a lo alto de una colina justo en frente del Fuerte Rojo del que os hablaré más adelante. Nada más entrar  os proporcionaran una suerte de djellabah si vais demasiado poco tapados  y también os cobrarán 200 rupias si entráis con una cámara de fotos, ¡avisados estáis!

Detalle Interior de la Mezquita

Este edificio se construyó entre 1644 y 1658 a imagen y semejanza de la mezquita de Agra. Nada más entrar al patio interior vemos una gran alberca de abluciones donde numerosos fieles se preparan antes de pisar el interior de la mezquita,  las dimensiones son realmente impresionantes y realzan todavía más el propio edificio. Posee 3 grandes puertas y 2 minaretes de piedra arenisca rosa, la piedra de la India, con incrustaciones de mármol blanco, una decoraciones que se puede observar a lo largo de toda la terraza. Los minaretes tienen una altura de 40 metros y se puede subir hasta arriba por una escalera lateral, son 139 escalones así que igual hay que pensárselo un poco si hace calor… Su fachada principal está rematada por 3 cúpulas de mármol blanca y negro con esa forma tan específica del arte mogol y se dice que alberga en su interior unas reliquias de Mahoma : un pelo, una sandalia y la huella de una pisada.  Al estar en un punto elevado de la ciudad se puede ver desde muchos sitios de Delhi y su estampa es realmente bonita cuando destaca sobre el cielo indio.

Cómo detalle práctico comentaros que os tendréis que descalzar en cuanto lleguéis a la puerta por lo que toda la visita a la patio será descalzo así que os aconsejo que os llevéis patucos o calcetines porque la piedra del suelo puede acabar ardiendo literalmente a según qué horas de la tarde y no es agradable hacer la visita así. Es un consejo que os doy para casi todas las visitas donde tengáis que descalzos porque de verdad que al cabo de un rato la piedra quema mucho y cuesta aguantar.

Siguiendo por la parte antigua de Delhi podemos acercarnos a un sitio muy bonito y muy tranquilo,¡merece la pena subrayarlo!,  de la capital : el Raj Ghat

Raj Ghat rodeado de jardines y vegetación

Este lugar está al sur del Fuerte Rojo a orillas del río Yamuna y señala el lugar donde fue incinerado el Mahatma Gandhi después de su asesinato el 30 de enero de 1948. Una sencilla losa de mármol negro señala el lugar donde tuvo lugar la incineración y una llama eterna arde sin cesar en uno de sus extremos. A modo de epitafio se pueden leer la últimas palabras de Gandhi al recibir la cuchillada mortal ” Hey Ram (Oh señor)”. Es una zona sagrada para muchos hindús porque además del mausoleo de Gandhi muy cerca están también los puntos de cremación de Jawaharlal Nehru así como la de su hija Indira Gandhi (también asesinada) y muchos de sus nietos.

El Raj Ghat está abierto todos los días salvo los lunes de 9h30 a 17h30 y merece la pena visitarlo porque es un lugar que respira mucha paz dentro del caos que puede llegar a ser Delhi y tiene unos jardines preciosos donde disfrutar de tranquilidad un ratito. Si queréis completar vuestros conocimientos sobre el Mahatma, podéis visitar el Museo Conmemorativo sobre Gandhi que recoge numerosos de objetos personales del líder Hindú así cómo periódicos y testimonios históricos de su combate para la igualdad a través de la no violencia.

Siguiendo nuestro periplo por la vieja Delhi terminaremos por el Fuerte Rojo que  aunque menos espectacular como el de Agra merece sin embargo una visita.

Puerta de Lahore en el Fuerte Rojo

Este fuerte empezó a construirse en 1638 y ya estaba acabado 10 años más tarde. Ostenta una muralla que mide 2,5 kilometros de largo con una altura que va desde 16 m a orillas del río hasta 33 metros en la zona que está cerca de la ciudad. Está rodeada por un foso de 9 metros de profundidad que, a pesar de las apariencias no protegía un fuerte sino un palacio que era la residencia del emperador Mongol Shah Jahan cuando trasladó su capital de Agra a Delhi. El fuerte tiene dos puertas principales, la Puerta de Delhi y la Puerta de Lahore. La puerta de Lahore es hoy la entrada principal del mercado de Chatta Chowk, uno de los más famosos de la ciudad. Este mercado ocupa el lugar que servía en origen de separación entre la zona militar y la zona palaciega.

Dentro de los muros del fuerte, llegaremos al Palacio pasando una puerta con una galería en la parte superior para acoger a los músicos que tocaban siempre que se acercaba alguien de la familia del emperador, de la nobleza o un invitado real. Al entrar y llegar al patio principal observaremos un trono que, según la leyenda, es un copia del templo de Salomón. Y detrás del trono se encuentran los apartamentos imperiales en una larga fila de pabellones que miran al río Yamuna y conectados entre si por una serie de canales de agua que en tiempos de su esplendor se perfumaba con flores. Este palacio tenía la pretensión de ser la representación terrenal del Paraíso del Corán tal como se puede leer en varias paredes del edificio : “Si existe un paraíso en la Tierra, está aquí, está aquí” Los planos del fuerte se basan en exigencias del islamismo pero añade algunos elementos de la espiritualidad hindú como ocurre en muchos ejemplos de arquitectura mongol formando uno de los conjuntos más equilibrados de construcción mongol en la India. Este edificio se puede visitar todos los días salvo los lunes desde la salida del sol hasta la puesta del sol.

Pórticos del Fuerte Rojo

Con esto termina nuestro recorrido por una parte de la Vieja Delhi que nos ha permitido conocer algunos de los edificios más representativos de la ciudad aunque cómo siempre, faltará más de uno que también merecería una vista pero os aseguro que no es fácil ir de un lado a otro en una ciudad tan bulliciosa. Por otro lado sé que falta un apartado que no suele falta en mis post… ¡la comida! Pues lamento informaros que he sido totalmente incapaz de apreciar la comida india porque creo que me llevaban a sitios tan “auténticos” que fui incapaz de comer por lo picante que estaba todo. Si de una cosa puedo presumir es de tener buena boca pero tengo tolerancia 0 con el picante lo que os aseguro es un problema enorme para comer en la India : ¡es la primera vez que vuelvo de un viaje más delgada de lo que me he ido! Entiendo que la comida india debe ser igual de buena que cualquier otra pero personalmente solo pude comer de nuevo en Nepal donde la gastronomía es muy parecida pero sin picante… Así que en este caso vais a tener que perdonarme pero mientras sigamos en la India no podré cantaros las alabanzas de la comida a pesar de ser probablemente una de mis especialidades y de las cosas que más me interesan…

¡De momento os dejo disfrutar de la parte antigua de Delhi y nos volveremos a ver para disfrutar de sus barrios más nuevo en un próximo post!